La XVII edición de Idearia, el encuentro bienal de economía social y solidaria organizado por REAS Nafarroa y REAS Red de Redes, ha reunido a cerca de 200 personas en Iruñea-Pamplona del 8 al 10 de mayo bajo el lema «Cambiando las reglas: reparto justo de la riqueza». CAES ha participado como entidad colaboradora a través de la Mesa de Finanzas Éticas de REAS Red de Redes, un espacio clave para promover los seguros éticos y solidarios en el conjunto del ecosistema de la economía social y solidaria (ESS).
CAES es un proyecto de intercooperación de las corredurías de seguros Arç Cooperativa y SERYESpara extender el modelo de seguros éticos y solidarios por todo el mercado social del Estado.
Seis ejes para debatir cómo cambiamos las reglas
Durante tres jornadas de reflexión, intercambio y construcción colectiva, el programa combinó mesas redondas, talleres y actividades culturales en distintos espacios de Pamplona, con la participación de cooperativas, organizaciones de la ESS, instituciones y agentes sociales. El hilo conductor fue siempre el mismo: ¿cómo revertimos la concentración de riqueza y construimos alternativas realmente inclusivas?
En la ESS, la riqueza se entiende como el conjunto de elementos materiales, sociales, culturales y naturales que determinan la capacidad de una comunidad para atender las necesidades de sus integrantes. Su justa generación, distribución y conservación es una estrategia colectiva necesaria para la reproducción y la sostenibilidad de la vida. Desde esa base, el presidente de REAS Red de Redes, Luigi Carinci, reivindicó una economía donde la vida va más allá del beneficio y de la escalabilidad económica, y defendió el fortalecimiento de las alianzas entre agentes públicos, sociales y económicos.
El viernes 8 de mayo arrancó con una mesa inaugural titulada «¿De qué hablamos cuando hablamos de Reparto Justo de la Riqueza?», que dio paso a los seis ejes temáticos del encuentro: la relación entre economía solidaria y decrecimiento; la fiscalidad como herramienta redistributiva; las brechas de acceso a la riqueza por razón de género, origen o territorio. A estos se sumaron el consumo responsable entendido como derecho colectivo y no como privilegio individual; la coproducción de políticas públicas para la transición ecosocial, con especial atención a la energía, la alimentación, las finanzas éticas y los cuidados; y la democratización del trabajo y la redistribución de los tiempos de vida.
Seguros éticos y finanzas éticas como herramientas de transformación
La presencia de CAES en Idearia 2026 no es circunstancial. El proyecto participamos activamente en la Mesa de Finanzas Éticas de REAS Red de Redes, convencidas de que construir una economía solidaria sólida requiere también dotarla de herramientas financieras coherentes con sus valores. Los seguros éticos y solidarios son una de esas herramientas: transparentes, socialmente responsables y orientados al bien común.
Entendemos la mediación aseguradora como una palanca de cambio real, y espacios como Idearia son donde esa convicción se comparte, se debate y se fortalece colectivamente.
Para las corredurías que impulsamos el proyecto —Arç Cooperativa y SERYES— estar en Idearia significa seguir tejiendo, junto al conjunto del movimiento de la ESS, un modelo económico en el que las finanzas éticas dejen de ser una excepción y se conviertan en la norma. ¡Hasta dentro de dos años!
Entrevista a Seryes, correduría parte del proyecto CAES, colaboradora de Idearia 2026, para hablar de la visión y el papel de los seguros éticos en la justa distribución de la riqueza, leit motive de esta edición.
¿Cómo entendéis la justa distribución de la riqueza y en qué consideráis que contribuís a ella desde vuestra organización?
Acotar qué se puede considerar justa distribución de la riqueza es complejo; si no lo fuera, no habría necesidad de realizar encuentros como el de Idearia para reflexionar sobre ello. Es mucho más fácil delimitar lo que no lo es, y el sistema capitalista actual, donde una minoría concentra la mayoría de los recursos, está claro que no es justo.
Para empezar a definir el concepto, consideramos que hay que partir de otro principio de la ESS, la equidad. La justa retribución de la riqueza debe compensar las desigualdades entre individuos, comunidades y territorio, a la vez que permita a las personas desarrollarse en aquellos ámbitos en los que destaquen y sean de su preferencia.
Acotando un poco más, la justa retribución de la riqueza debe proporcionar a todas las personas los recursos económicos y no económicos necesarios para vivir dignamente; y debe valorar y retribuir justamente todos los trabajos necesarios para la sostenibilidad de la vida. Como objetivo final y a consecuencia de los pasos anteriores, debe aspirar a reducir la desigualdad todo lo posible.
En cuanto a la nuestra contribución a esos objetivos, nos regimos por los criterios de responsabilidad laboral y económica que incorpora el sello EthSi de Seguros Éticos para conceder la certificación: en Seryes limitamos los ratios salariales entre el salario más bajo y el más alto, aplicamos políticas de igualdad y calidad de empleo, y adquirimos los bienes y servicios que necesitamos a entidades de la ESS siempre que es posible.
Como recoge la Carta de principios de la ESS, la justa distribución de la riqueza implica resignificar el uso y el valor del dinero como un instrumento para una economía de base comunitaria que nos permita construir sociedades equitativas, inclusivas y autónomas. ¿Cómo operan los seguros éticos en este marco?
Entre los principios que guían las finanzas éticas se encuentran el compromiso y la utilidad social, lo que implica no destinar el dinero a la economía especulativa y dedicarlo a actividades productivas que generen un impacto positivo en la sociedad.
Los seguros éticos, como parte del sistema financiero ético, aplican el mismo principio: por un lado, operamos a través de la banca ética, que puede disponer de nuestros fondos para financiar actividades transformadoras; por otro, contribuimos económicamente de forma directa a financiar y sostener organizaciones y proyectos de la ESS.
Según defendemos en la ESS, la generación y justa distribución de la riqueza permite promover un impacto social y económico en el territorio que favorece el buen vivir, a través del despliegue de circuitos que contribuyen a la construcción de modelos socioeconómicos más justos y sostenibles. ¿Cuál es el impacto de CAES y cómo se inserta en esa construcción de otro modelo?
Desde las finanzas éticas nos gusta reivindicar el papel del sector como facilitador del resto de sectores de la ESS. En el caso concreto de CAES, permite que esos proyectos transformadores que promueven un modelo socioeconómico más justo puedan tener acceso en condiciones ventajosas a los seguros que necesitan para poder realizar su actividad con todas las garantías, equilibrando la balanza entre proyectos que se guían por fines diferentes a los del lucro con los que se mueven únicamente por él. Por otra parte, en Seryes aplicamos el principio de justa distribución de la riqueza, a partir de las políticas salariales y la participación de las personas trabajadoras y entidades de la economía social en la propia estructura.
En este principio apunta a la consolidación de las estructuras financieras como garantía para su autonomía y sostenibilidad así como a la generación de circuitos de financiación propios de la Economía Solidaria y al servicio de la transformación ecosocial. ¿Qué papel juegan las finanzas éticas en ello y qué acciones estáis realizando desde la Mesa de Finanzas Éticas de las que sois parte para ello?
Las finanzas éticas están integradas en la ESS y conforman su propia red sectorial dentro de REAS, la Mesa de Finanzas Éticas, donde participan tanto entidades crediticias como de seguros. Esto es importante, porque las Finanzas Éticas somos parte de la ESS, y conocemos las necesidades, las fortalezas y las debilidades, y hemos ido desarrollando fórmulas adaptadas a esas necesidades.
En muchas ocasiones, desarrollar estas fórmulas es un trabajo lento, porque tiene que realizarse con todas las garantías económicas y el máximo respeto a los principios sociales de la ESS, por eso la intercooperación es clave.
Para desarrollar este principio se propone acciones como la reinversión de los excedentes para el desarrollo, consolidación y patrimonialización de las propias organizaciones; la promoción y apoyo de iniciativas colectivas transformadoras y mecanismos de solidaridad comunitaria o la inversión con criterios de utilidad social y ambiental. ¿Cuál es vuestra política al respecto?
En Seryes reinvertimos parte de nuestras ganancias en reforzar económicamente nuestras propias entidades. Esto nos permite ganar independencia y resiliencia frente a los vaivenes del mercado.
Otra parte se destina a reforzar a entidades de la ESS a través de acuerdos, como los que mantenemos con las redes territoriales de REAS y Mercado social, donde una parte de los ingresos derivados de los seguros que contratan los miembros de la red se reinvierten en sostener económicamente la propia red. A través de estos mecanismos de intercooperación, todas salimos reforzadas.
También hablamos de integrar los procesos de producción, distribución, financiación y consumo en el Mercado Social como estrategia compartida para aumentar los impactos positivos y el potencial transformador de la Economía Solidaria y de sus organizaciones. ¿Cuál es vuestra experiencia en este marco?
En CAES somos tanto consumidoras de productos y servicios de entidades de REAS con proveedoras de servicios financieros de entidades y socias consumidoras. Trabajar con entidades y personas las que compartimos valores es siempre más satisfactorio a nivel personal, y contribuye a reforzarnos mutuamente y a hacernos más resilientes ante las dificultades.
En cuanto a nuestra experiencia más concreta como proveedora de servicios aseguradores, aglutinar la demanda de las entidades de la ESS nos ha permitido negociar seguros con coberturas adaptadas y a un mejor precio para esas mismas entidades, que les permite llevar a cabo sus proyectos con mayor solvencia y garantías. Aquí la intercooperación no es solo una cuestión de valores, si no de estrategia: la unión hace la fuerza.
Para concluir, ¿nos contáis por qué habéis decidido colaborar con Idearia?
Para impulsar cambios transformadores se necesitan espacios de reflexión transformadores como Idearia. Impulsarlos desde CAES es un ejercicio de coherencia con los valores de intercooperación que defendemos.
En encuentros como el de Idearia nacen ideas y estrategias que impulsan a las entidades a mejorar, y se estrechan lazos entre las participantes. Es necesario mantener estos encuentros vivos para generar ilusión por el cambio, y hacer saber a las participantes que no están solas en ese proceso, que somos muchas y vamos de la mano.
Pamplona-Iruñea acogerá del 8 al 10 de mayo una nueva edición del encuentro de referencia de la economía social y solidaria bajo el lema “Cambiando las reglas. Reparto justo de la riqueza”.
Desde CAES colaboramos una edición más con IDEARIA, el encuentro bienal impulsado por REAS Red de Redes que reúne a organizaciones, cooperativas, redes y personas vinculadas a la economía social y solidaria de todo el Estado. En esta XVII edición, Pamplona-Iruñea será la ciudad anfitriona de un encuentro para reflexionar colectivamente sobre el reparto justo de la riqueza, uno de los principios recogidos en la Carta de Principios de la Economía Solidaria.
IDEARIA se afianza como uno de los principales espacios de debate, intercooperación e intercambio de experiencias dentro de la economía solidaria, combinando mesas de trabajo, talleres y actividades compartidas orientadas a fortalecer propuestas económicas transformadoras y respuestas colectivas a los retos sociales actuales.
Desde CAES entendemos que apoyar este tipo de iniciativas forma parte de nuestro compromiso con la construcción de herramientas económicas al servicio de las personas y con el fortalecimiento de redes que impulsan alternativas reales desde la cooperación, la justicia social y las finanzas éticas.
CAES, Cooperación para el Aseguramiento Ético y Solidario, es un proyecto de intercooperación impulsado por Arç Cooperativa y SERYESpara promover el seguro ético y solidario dentro de la economía social y solidaria. Ambas corredurías contamos con certificación EthSI y trabajamos para situar el seguro como una herramienta más dentro del sistema de finanzas éticas y del mercado social.
Colaboramos con IDEARIA porque fortalecer espacios de encuentro y construcción colectiva sigue siendo imprescindible para consolidar el ecosistema de la economía social y solidaria.
La libertad financiera exige poder decidir sobre nuestros ahorros, también en el sector seguros
Artículo publicado originalmente en Valor Social por Seryes
Los seguros son, junto con las entidades de servicios bancarios y de crédito, uno de los pilares del sistema financiero. Según el informe El Mercado Español de Seguros 2024, los españoles gastaron de media 1.531,2 euros en pólizas durante el año. También en 2024, las inversiones del sector asegurador superaron los 320.000 millones de euros, según un estudio divulgado por la asociación ICEA. Esas inversiones se repartieron fundamentalmente en deuda pública (47%) y deuda de las empresas (20%). Para hacernos una idea de la magnitud de esta cifra, basta señalar que equivale aproximadamente a la capitalización bursátil conjunta de las dos mayores empresas del Ibex 35 (Inditex y Banco Santander), o a cerca del 20% del PIB anual de España.
El origen de ese capital no es otro que las primas que pagan los asegurados por sus pólizas. Algo que pocas personas saben es que, hasta que necesitan rescatar en forma de indemnizaciones el dinero que han depositado en sus seguros, las compañías aseguradoras lo invierten para obtener beneficios en forma de intereses, dividendos, o por la compraventa de acciones. El perfil inversor de las aseguradoras es conservador por la necesidad de garantizar el pago de indemnizaciones a sus clientes, de ahí que casi la mitad de su inversión se destine a la deuda pública; pero no podemos dejar de señalar que ese no es el único destino de las inversiones en el sector.
La transparencia, la base de la democracia aseguradora
Una mayor transparencia por parte de las aseguradoras sobre el destino de sus inversiones y los criterios empleados en la toma de decisiones redundaría en un fortalecimiento de la confianza de sus clientas y de la sociedad en su conjunto. A su vez, una mayor confianza en el sistema financiero facilita la resiliencia del conjunto de la economía.
Sabemos que la seguridad es el principal criterio a la hora de invertir (y eso es positivo), pero el segundo criterio más utilizado suele ser la maximización del beneficio. Algunas de las actividades más lucrativas lo son, precisamente, porque externalizan sus impactos negativos. Encontramos ejemplos de ello en informes como los elaborados por Banca Armada o Insure our Future.
Tanto el alcance de los movimientos de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) como las encuestas de opinión nos muestran que determinadas políticas de inversión no cuentan con una buena valoración por parte de la mayoría de la población. Sin embargo, las entidades financieras mantienen esas inversiones mientras publicitan ampliamente cualquier acción con impacto socioambiental positivo. Junto con las energéticas, las empresas financieras son las que más recursos destinan a mejorar su imagen ante la opinión pública tras la crisis bancaria de 2008 y han sido pioneras en prácticas como el greenwashing y socialwashing.
Como reacción a las prácticas del sector financiero que desembocaron en la ya citada crisis de 2008, surgieron los movimientos de finanzas éticas, que hicieron de la transparencia una de sus principales banderas. Esta se aplica tanto a la claridad y sencillez de los contratos como a la publicación del destino de sus inversiones.
Imaginando futuros posibles para los seguros éticos
El siguiente paso para fortalecer la función social del sistema asegurador pasa por fomentar la participación de su base social en la toma de decisiones. En un sistema económico que tiende a situar a las personas en un papel pasivo (como evocaba la máxima ilustrada de “todo para el pueblo, pero sin el pueblo”), permitir la participación democrática en la toma de decisiones es un acto revolucionario.
Un cambio de tanto calado en la forma de relacionarse entre una entidad financiera y sus socias y usuarias no es lineal ni rápida. Requiere articular espacios de participación que sean realmente operativos y promover la movilización e implicación de la base social. A menudo tenemos pocos ejemplos a seguir; por eso es necesario imaginar alternativas y explorar cómo integrarlas en las dinámicas existentes. Con todo, hay motivos para el optimismo: desde el nacimiento de las finanzas éticas hasta hoy se han producido cambios significativos que permiten pensar en propuestas que hace apenas dos décadas habrían parecido utópicas.
En ese sentido, la sociedad dispone de cada vez más herramientas digitales que permiten generar espacios de participación más dinámicos y democráticos. Un ejemplo lo encontramos en los presupuestos participativos impulsados por muchas administraciones locales durante la pasada década, y que aún perviven en numerosos municipios. Entidades como la Red de Entidades Locales por la Transparencia y la Participación Ciudadana impulsan el análisis y el intercambio de este tipo de experiencias.
A partir de estos casos, resulta posible imaginar cómo trasladar sus métodos y aprendizajes para profundizar en la democratización del sector asegurador. Podemos, por ejemplo, plantearnos cómo podríamos trasladarlo a la política de inversiones de nuestras entidades, permitiendo tanto que sea la propia base social quien proponga dónde destinar una parte de los fondos como que esa misma base social pueda elegir entre las opciones propuestas cuáles se adecúan mejor a sus valores. Y esa es una de las muchas posibilidades que hoy podemos empezar a explorar.
Lo único que no podemos permitirnos es renunciar a imaginar futuros mejores para las finanzas y seguros éticos, ni dejar de innovar en modelos de gobernanza participativa. En un contexto internacional que parece dirigirse hacia modelos más autoritarios y donde se perciben retrocesos en el respeto a los derechos humanos, debemos demostrar que existen alternativas realistas y viables. Para ello, es necesario profundizar en la democratización de nuestras propias entidades e instituciones. Nos jugamos mucho en ello.
El acuerdo con CAES quiere promover y sensibilizar sobre la importancia de los seguros éticos como instrumento financiero de transformación.
Gracias a esta alianza, las organizaciones miembros de REAS pueden disponer de productos aseguradores adecuados a sus necesidades en el marco del seguro ético.
En 2017, REAS Red de Redes y CAES firmaron su primer convenio de colaboración para impulsar el seguro ético y solidario entre las personas, entidades y organizaciones de la Economía Solidaria. El objetivo era promover el seguro gestionado con criterios éticos y situarlo como una herramienta más del sistema de finanzas éticas al servicio de la transformación social
Con la renovación del acuerdo, REAS RdR y CAES quieren volver a poner el foco en las capacidades transformadoras del seguro ético y su potencial para ser una herramienta más en la construcción de una sociedad más justa, sostenible ambientalmente y que ponga las necesidades de las personas en el centro.
El proyecto CAES está formado por dos corredurías de seguros, Arç Cooperativa y SERYES, ambas certificadas con el sello EthSI que otorga el Observatorio de Finanzas Éticas. Este sello acredita la transparencia y las buenas prácticas del sector asegurador.
Este proyecto de intercooperación lleva años estrechamente vinculado con la Economía Solidaria. Es una de las integrantes de la Mesa de las Fianzas Éticas de REAS RdR de Redes y participa y colabora activamente en encuentros y actos organizados por REAS, sus redes locales y los mercados sociales territoriales.
Su vinculación y participación con las redes de la Economía Solidaria, les permite a sus corredurías conocer de primera mano las necesidades de las entidades, organizaciones y cooperativas de la ESS. Por este conocimiento, su abanico de productos aseguradores está especialmente diseñado para cubrir las necesidades aseguradoras de la economía solidaria.
En estos últimos años, SERYES y Arç Cooperativa han añadido nuevas soluciones aseguradoras a su catálogo de productos y servicios para responder a las nuevas necesidades específicas de la economía solidaria. Así, los seguros para comunidades energéticas, movilidad sostenible o viviendas cooperativas se añaden a una amplia oferta aseguradora gestionada con criterios éticos y solidarios en la que se priorizan compañías certificadas con el sello EthSI.
Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web. Al pulsar aceptar consiente el uso de la cookies en su navegación.
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.