Entrevista a Seryes, correduría parte del proyecto CAES, colaboradora de Idearia 2026, para hablar de la visión y el papel de los seguros éticos en la justa distribución de la riqueza, leit motive de esta edición.

Entrevista original publicada originalmente en economiasolidaria.org

¿Cómo entendéis la justa distribución de la riqueza y en qué consideráis que contribuís a ella desde vuestra organización?

Acotar qué se puede considerar justa distribución de la riqueza es complejo; si no lo fuera, no habría necesidad de realizar encuentros como el de Idearia para reflexionar sobre ello. Es mucho más fácil delimitar lo que no lo es, y el sistema capitalista actual, donde una minoría concentra la mayoría de los recursos, está claro que no es justo.

Para empezar a definir el concepto, consideramos que hay que partir de otro principio de la ESS, la equidad. La justa retribución de la riqueza debe compensar las desigualdades entre individuos, comunidades y territorio, a la vez que permita a las personas desarrollarse en aquellos ámbitos en los que destaquen y sean de su preferencia.

Acotando un poco más, la justa retribución de la riqueza debe proporcionar a todas las personas los recursos económicos y no económicos necesarios para vivir dignamente; y debe valorar y retribuir justamente todos los trabajos necesarios para la sostenibilidad de la vida. Como objetivo final y a consecuencia de los pasos anteriores, debe aspirar a reducir la desigualdad todo lo posible.

En cuanto a la nuestra contribución a esos objetivos, nos regimos por los criterios de responsabilidad laboral y económica que incorpora el sello EthSi de Seguros Éticos para conceder la certificación: en Seryes limitamos los ratios salariales entre el salario más bajo y el más alto, aplicamos políticas de igualdad y calidad de empleo, y adquirimos los bienes y servicios que necesitamos a entidades de la ESS siempre que es posible.

Como recoge la Carta de principios de la ESS, la justa distribución de la riqueza implica resignificar el uso y el valor del dinero como un instrumento para una economía de base comunitaria que nos permita construir sociedades equitativas, inclusivas y autónomas. ¿Cómo operan los seguros éticos en este marco?

Entre los principios que guían las finanzas éticas se encuentran el compromiso y la utilidad social, lo que implica no destinar el dinero a la economía especulativa y dedicarlo a actividades productivas que generen un impacto positivo en la sociedad.

Los seguros éticos, como parte del sistema financiero ético, aplican el mismo principio: por un lado, operamos a través de la banca ética, que puede disponer de nuestros fondos para financiar actividades transformadoras; por otro, contribuimos económicamente de forma directa a financiar y sostener organizaciones y proyectos de la ESS.

Según defendemos en la ESS, la generación y justa distribución de la riqueza permite promover un impacto social y económico en el territorio que favorece el buen vivir, a través del despliegue de circuitos que contribuyen a la construcción de modelos socioeconómicos más justos y sostenibles. ¿Cuál es el impacto de CAES y cómo se inserta en esa construcción de otro modelo?

Desde las finanzas éticas nos gusta reivindicar el papel del sector como facilitador del resto de sectores de la ESS. En el caso concreto de CAES, permite que esos proyectos transformadores que promueven un modelo socioeconómico más justo puedan tener acceso en condiciones ventajosas a los seguros que necesitan para poder realizar su actividad con todas las garantías, equilibrando la balanza entre proyectos que se guían por fines diferentes a los del lucro con los que se mueven únicamente por él.
Por otra parte, en Seryes aplicamos el principio de justa distribución de la riqueza, a partir de las políticas salariales y la participación de las personas trabajadoras y entidades de la economía social en la propia estructura.

En este principio apunta a la consolidación de las estructuras financieras como garantía para su autonomía y sostenibilidad así como a la generación de circuitos de financiación propios de la Economía Solidaria y al servicio de la transformación ecosocial. ¿Qué papel juegan las finanzas éticas en ello y qué acciones estáis realizando desde la Mesa de Finanzas Éticas de las que sois parte para ello?

Las finanzas éticas están integradas en la ESS y conforman su propia red sectorial dentro de REAS, la Mesa de Finanzas Éticas, donde participan tanto entidades crediticias como de seguros. Esto es importante, porque las Finanzas Éticas somos parte de la ESS, y conocemos las necesidades, las fortalezas y las debilidades, y hemos ido desarrollando fórmulas adaptadas a esas necesidades.

En muchas ocasiones, desarrollar estas fórmulas es un trabajo lento, porque tiene que realizarse con todas las garantías económicas y el máximo respeto a los principios sociales de la ESS, por eso la intercooperación es clave.

Para desarrollar este principio se propone acciones como la reinversión de los excedentes para el desarrollo, consolidación y patrimonialización de las propias organizaciones; la promoción y apoyo de iniciativas colectivas transformadoras y mecanismos de solidaridad comunitaria o la inversión con criterios de utilidad social y ambiental. ¿Cuál es vuestra política al respecto?

En Seryes reinvertimos parte de nuestras ganancias en reforzar económicamente nuestras propias entidades. Esto nos permite ganar independencia y resiliencia frente a los vaivenes del mercado.

Otra parte se destina a reforzar a entidades de la ESS a través de acuerdos, como los que mantenemos con las redes territoriales de REAS y Mercado social, donde una parte de los ingresos derivados de los seguros que contratan los miembros de la red se reinvierten en sostener económicamente la propia red. A través de estos mecanismos de intercooperación, todas salimos reforzadas.

También hablamos de integrar los procesos de producción, distribución, financiación y consumo en el Mercado Social como estrategia compartida para aumentar los impactos positivos y el potencial transformador de la Economía Solidaria y de sus organizaciones. ¿Cuál es vuestra experiencia en este marco?

En CAES somos tanto consumidoras de productos y servicios de entidades de REAS con proveedoras de servicios financieros de entidades y socias consumidoras. Trabajar con entidades y personas las que compartimos valores es siempre más satisfactorio a nivel personal, y contribuye a reforzarnos mutuamente y a hacernos más resilientes ante las dificultades.

En cuanto a nuestra experiencia más concreta como proveedora de servicios aseguradores, aglutinar la demanda de las entidades de la ESS nos ha permitido negociar seguros con coberturas adaptadas y a un mejor precio para esas mismas entidades, que les permite llevar a cabo sus proyectos con mayor solvencia y garantías. Aquí la intercooperación no es solo una cuestión de valores, si no de estrategia: la unión hace la fuerza.

Para concluir, ¿nos contáis por qué habéis decidido colaborar con Idearia?

Para impulsar cambios transformadores se necesitan espacios de reflexión transformadores como Idearia. Impulsarlos desde CAES es un ejercicio de coherencia con los valores de intercooperación que defendemos.

En encuentros como el de Idearia nacen ideas y estrategias que impulsan a las entidades a mejorar, y se estrechan lazos entre las participantes. Es necesario mantener estos encuentros vivos para generar ilusión por el cambio, y hacer saber a las participantes que no están solas en ese proceso, que somos muchas y vamos de la mano.