Finanzas éticas al servicio de una transición ecológica, justa y democrática

Finanzas éticas al servicio de una transición ecológica, justa y democrática

Artículo publicado originalmente en Energías Renovables

La emergencia climática y el agotamiento de los recursos fósiles han precipitado una transición energética con importantes implicaciones en los modelos de producción, distribución y consumo de la energía. Mientras las grandes empresas y los grupos financieros que han contribuido al calentamiento global están volcadas en controlar el sector de las renovables, ciudadanía, comunidades de vecinos, asociaciones y cooperativas están creando alianzas bajo el paraguas de las comunidades energéticas para desempeñar un rol protagonista en la producción y la distribución de la energía. ¿Qué papel pueden jugar las entidades de las finanzas éticas en la consolidación de un movimiento ciudadano basado en el empoderamiento, la propiedad colectiva y la democratización de la energía?

Clara Soler Roig y Albert Castillo i Sampedro*

Estos últimos años, la ciudadanía organizada, los grupos ecologistas, los movimientos sociales y la economía solidaria se están organizando para promover que la necesaria transición ecológica se haga siguiendo criterios de justicia social y democracia económica. Proponen que los cambios que debemos implementar como sociedad para que las actividades humanas no pongan en peligro la sostenibilidad del planeta deben ir en paralelo con la erradicación de la pobreza y las desigualdades sociales, situando la sostenibilidad de la vida como el objetivo prioritario.

Las comunidades energéticas son un ejemplo paradigmático de esta transición ecológica justa y democrática. Nacidas de la voluntad y determinación de grupos de personas para organizarse de forma democrática y autogestionada, proponen un sistema energético sostenible al servicio del bien común. Son propuestas colectivas basadas en la obtención de energía de una fuente de origen renovable para el autoconsumo. De este modo, las consumidoras pueden acceder a una energía limpia, de la cual son copropietarias, a un precio más justo.

El compromiso de la economía solidaria con las comunidades energéticas

Las comunidades energéticas comparten su ADN con el movimiento de la economía solidaria basado en la equidad, la sostenibilidad ecológica, la cooperación, el reparto justo de la riqueza y el compromiso con el entorno. No es casualidad que muchas de las iniciativas que promueven la creación de comunidades energéticas nazcan de cooperativas y entidades de la economía solidaria.

Primer encuentro de comunidades energéticas de l’economia social y solidaria de Som Comunitats

En Cataluña, Som Comunitats es una alianza entre siete entidades y cooperativas de la economía social y solidaria para fomentar la creación de comunidades energéticas desde los principios éticos y solidarios. Según Francesc Casadellà, miembro del equipo de Som Comunitats, “la transición energética no se basa solo en la descarbonización del sistema, sino que también queremos democratizar el acceso y el uso energético, apostando por una propiedad colectiva y no dejar a nadie fuera”. La plataforma ha acompañado a unas sesenta comunidades energéticas repartidas por toda la Península Ibérica, Baleares y Canarias. Actualmente, están trabajando para poder ayudar a la creación de más de 1.000 comunidades, una en cada municipio y barrio de Cataluña, a partir de este otoño.

En 2017, Som Energia, una de las 7 entidades impulsoras de Som Comunitats, creó, conjuntamente con Coop57 el Germinador Social, un concurso para estimular el “desarrollo de nuevos modelos de democratización de la energía y el empoderamiento social, la eficiencia energética y las energías renovables”, según Casadellà. A partir de 2020, los premios incluyeron una categoría dedicada a las comunidades energéticas. Desde entonces, 35 comunidades energéticas han participado y 13 han sido galardonadas.

Asamblea de BATEC

En Barcelona, otro grupo de cooperativas y asociaciones de la economía social y solidaria se han agrupado en el proyecto BATEC, una iniciativa que tiene como objetivo ser a referente en la transición energética hacia un modelo sostenible, justo y democrático. “Impulsamos proyectos transformadores que presenten retos complejos que requieran la intercooperación para abordarlos”, comenta Gaia D’Elia, coordinadora de BATEC. Según la responsable, las comunidades energéticas son una herramienta fundamental para transformar el modelo energético, pero no la única: “Trabajamos con escuelas, cooperativas agrarias y otras entidades para promover la descarbonización y la ambientalización de los espacios donde vivimos, trabajamos o producimos.”

A nivel estatal, Unión Renovables, la unión de cooperativas de consumidoras y usuarias de energías renovables que aboga por un consumo responsable, un empoderamiento ciudadano y un modelo de gestión de la energía distribuida, también fomenta la creación de comunidades energéticas desde los principios de la cooperación y la ayuda mutua. Según Alfonso García Márquez, portavoz de Unión Renovables, la propuesta de las comunidades energéticas “encaja como un guante” con los objetivos de la entidad. Para García, el modelo cooperativo aporta las herramientas e instrumentos que necesitan las comunidades energéticas, ya que el cooperativismo “permite dotarnos de reglas y valores, con prácticas sociales de éxito.”

Otras finanzas para la transición ecológica

ara entender el papel de la economía solidaria, el cooperativismo y las finanzas éticas en la transición energética es fundamental reflexionar sobre la otra cara de la moneda. El sistema financiero convencional mantiene un papel central en la economía fósil y el calentamiento global. El informe Banking on Climate Chaos 2022, publicado por seis organizaciones no gubernamentales internacionales constata como las sesenta mayores entidades bancarias del mundo concedieron 4,6 billones de dólares en seis años al sector de los combustibles fósiles.

En paralelo, veinticuatro organizaciones de todo el mundo promovieron, en el marco de la campaña Insurance our Future, el estudio 2022 Scorecard on Insurance, Fossil Fuels and the Climate Emergency. El informe recoge cómo todavía grandes compañías aseguradoras y reaseguradoras dan cobertura a los riesgos asociados con la extracción de petróleo y gas, dos elementos clave en el calentamiento global.

Datos como estos demuestran cómo las entidades financieras convencionales, aunque están cambiando su foco de actividad e inversión hacia una economía ‘verde’, siguen apostando por inversiones que, como en la extracción de combustibles fósiles, buscan el máximo beneficio en el menor tiempo posible. En definitiva, son actores clave en armar un sistema económico y productivo totalmente desconectado de las necesidades reales del planeta, de las personas y de la economía real.

En contrapartida, existen otras finanzas basadas en criterios éticos, movidas por los valores de justicia y transformación, participativas, transparentes y que buscan financiar proyectos con importantes repercusiones sociales, culturales y medioambientales. Las finanzas éticas ya representan el 5% del PIB de toda la Unión Europea, como indica el primer informe Las Finanzas Éticas y Sostenibles en Europa, publicado por la Fondazione Finanza Etica y la Fundación Finanzas Éticas.

Oficinas de Fiare Banca Etica en Barcelona

La economía solidaria tiene muy claro la necesidad de consolidar un ecosistema financiero al servicio del bien común controlado democráticamente, que redirija el flujo del crédito y la inversión hacia la resolución de las necesidades sociales y ambientales. Entidades cooperativas de las finanzas éticas como Fiare Banca Etica o Arç Cooperativa están demostrando que su actividad socioeconómica está al servicio de una transición ecológica justa y democrática en su conjunto y de las comunidades energéticas en particular.

Apoyando la parte financiera desde Fiare Banca Etica

Fiare Banca Etica como entidad cooperativa organizada desde la sociedad civil, comparte los principios de comunidad, democracia y ser una herramienta al servicio de la ciudadanía. En 2019 se presentó un primer centro educativo en Madrid que solicitaba un préstamo para la instalación de placas de autoconsumo en sus edificios y desde ese momento la cooperativa creó líneas de productos tanto para entidades como para particulares y sus comunidades energéticas para poder acompañarlos en este proceso de cambio.

Encuentro de Asomada Solar a Cartajena

En 2022, el banco participó financieramente con la puesta en marcha de la comunidad energética La Pablo Renovable, probablemente la comunidad de vecinas más grande de todo el Estado, en la localidad madrileña de Rivas Vaciamadrid. El objetivo principal era generar un “barrio solar” que provea de energía más limpia a 504 hogares de más de diez comunidades que conforman la mancomunidad de Pablo Iglesias. Por otro lado, también hay particulares que en su condición individual dan el paso hacia el autoconsumo allí donde viven, y la cooperativa les apoya con la financiación de su instalación.

Asegurando la generación de energía limpia y democrática

Por su parte, Arç Cooperativa, correduría de seguros integrada en el grupo CAES, mantiene un compromiso explícito con la transición ecológica, justa y democrática, desarrollando productos y servicios para responder a las necesidades derivadas de la transición ecosocial. Esta apuesta llevó a la cooperativa a negociar con compañías y entidades aseguradoras productos para cubrir las necesidades específicas de las comunidades energéticas, que distan mucho de los riesgos de instalaciones convencionales de generación de energía renovable. En su oferta destaca un seguro colectivo de responsabilidad civil diseñado según las características y el crecimiento de las comunidades.

Equipo de Arç Cooperativa

Una de las comunidades energéticas que forma parte de este seguro colectivo es EnHerKom, de la localidad guipuzcoana de Hernani, donde destaca la colaboración público-comunitaria para el impulso de la comunidad energética. Se trata de un proceso de democratización donde los movimientos sociales y la ciudadanía defienden la gestión colectiva en una alianza con el poder público para su consolidación. En el caso de la comunidad energética hernaniarra, el consistorio ha aportado recursos y ha jugado un papel fundamental como socio colaborador. Ahora bien, los responsables de la entidad recuerdan que “el ayuntamiento debe tener claro su papel como un socio más de la comunidad energética”.

En el barrio pamplonés de Mendillori encontramos otra asociación adherida al seguro colectivo, la comunidad energética Mendillorriko Komunitate Energetikoa ‘Kemendi’. Según la Junta Directiva de la asociación, las entidades financieras tradicionales les han brindado muy poca ayuda o incluso han dejado sin responder sus peticiones. Se trata de una situación que refleja la distancia entre estas entidades más convencionales y la ciudadanía organizada en proyectos transformadores.

El caso de ‘Kemendi’ es otro ejemplo de la alianza entre administraciones y ciudadanía. La asociación nació gracias a una iniciativa promovida desde la Agencia Energética del Ayuntamiento. Además, el consistorio navarro se ha comprometido a ceder parte de la potencia de una instalación fotovoltaica del barrio a la asociación.

Grupo promotor de la comunidad Mendillorikko Komunitate Energetikoa "Kemendi" (Pamplona)
Grupo promotor de la Mendillorriko Komunitate Energetikoa ‘Kemendi’ de Pamplona

A más de 2.000 kilómetros de Navarra, en la isla canaria de La Palma, un grupo de ciudadanas, pequeñas empresas y administraciones se han organizado alrededor de Energía Bonita, una comunidad energética que abarca toda la isla y que tiene como objetivo “conseguir que buena parte de la generación de energía sea de propiedad ciudadana”. Núria Albet Torres, presidenta de la asociación, asegura que tienen importantes retos, pero están convencidas de que el proyecto puede ser “una oportunidad de mejora de la calidad democrática de nuestro territorio”.

Comunidades energéticas y finanzas éticas, aliadas en la transformación

Las comunidades energéticas, con sus particularidades y puntos en común, han llegado para ser un instrumento al servicio de la ciudadanía que quiere dar el paso para construir un modelo de provisión de energía limpia. Ya sea en Hernani, Pamplona, la Palma, Madrid, Rivas Vaciamadrid o Barcelona, grupos de personas se están organizando no solo para conseguir generar este nuevo modelo de autoconsumo, sino que crean modelos basados en la horizontalidad y la recuperación de lazos comunitarios, dos
características que compartimos las finanzas éticas y las comunidades energéticas en una sociedad que empuja hacia modelos individuales de maximización del beneficio.

Nuestra base común lleva a las entidades de las finanzas éticas a ponerse al servicio de las comunidades energéticas con el fin de prestar los servicios que puedan requerir y promover esta intercooperación para crecer y consolidar un modelo que aporta bienestar a la ciudadanía y al medioambiente. Paralelamente, hay grandes retos de trabajo como son el desconocimiento legal en el propio proceso y las trabas administrativas que grandes distribuidoras y comercializadoras ponen para retardar los procesos de conexión final. El camino será largo, pero estamos a tiempo de hacer las cosas mejor.

*Clara Soler Roig y Albert Castillo i Sampedro son los responsables de comunicación de Fiare Banca Etica y Arç Cooperativa – CAES, respectivamente.

Arç Cooperativa y la transición ecosocial, un compromiso de presente y futuro

Arç Cooperativa y la transición ecosocial, un compromiso de presente y futuro

«Nuestro mayor problema es que aquello que es socialmente y ecológicamente necesario es políticamente y culturalmente imposible, porque la mayoría de la gente es capaz de imaginarse antes el fin del mundo que el fin del capitalismo. Pero no tenemos más remedio que intentarlo, y la Economía Social y Solidaria (ESS) tiene que ser una de las fuerzas que ponga el cuerpo.»

Jorge Riechmann y Frederic Jameson, citados por Jordi Garcia a Economía Solidaria de supervivencia. [1]

Capitalismo: crisis ecológica, económica, social y política

Vivimos una conjunción de crisis a escala planetaria interconectadas entre sí, fruto de las dinámicas propias del sistema capitalista. La organización económica, social y política que plantea este sistema, basado en la producción y el consumo, ha demostrado no tener en cuenta los límites físicos del planeta. El capitalismo destruye los vínculos que sostienen la vida. Cómo apunta la activista ecofeminista Yayo Herrero, el sistema capitalista ha evidenciado, en menos de 200 años, que la obtención de beneficios como único objetivo lleva a superar los límites biofísicos del planeta y a apoderarse del tiempo de las personas para ponerlo al servicio del mercado. [2]

El compañero Jordi Garcia Jané, cooperativista y referente de la economía solidaria, en el artículo «Economía Solidaria de supervivencia» agrupaba los principales retos de la humanidad en dos grandes bloques. El primero es combatir la pobreza y reducir la desigualdad entre pueblos, géneros y clases. El segundo es «parar la crisis ecológica y reinsertar la economía dentro de los límites biofísicos de la Tierra.» (Garcia Jané, 2022a)

Según diferentes autoras, como Herrero o Garcia, es imprescindible revertir estos dos desafíos, ya que el incumplimiento de cualquier de los dos amenaza al conjunto de la especie humana y a todo el planeta. Cada día, los medios de comunicación nos muestran cuáles son las consecuencias de no afrontar estos retos. Las catástrofes climáticas, la escasez de recursos, la pérdida de biodiversidad, el calentamiento global, la generalización del hambre o la proliferación de conflictos armados son solo algunos ejemplos. Y es que, al fin y al cabo, como expresa Jordi Garcia, «todo son dimensiones de una misma crisis global, la del sistema patriarcal capitalista.» [2] [3]

Ante la incertidumbre del futuro que nos depara, las investigadoras especializadas en sostenibilidad de Altekio Concepción Piñeiro y Laura Lucio, en el marco del proyecto Futurs Impossibles impulsado por la Xarxa d’Economia Solidària de Catalunya (XES), han trazado cuatro escenarios de futuro para una Cataluña postcolapso: el Green New Deal Corporativo y el ecofascismo, en los cuales primaría la lógica de mercado y los intereses oligárquicos, y el Green New Deal Transformador y el decrecimiento, en los que la lógica del bien común y los intereses populares prevalecerían por sobre el resto. [4]

Teniendo en cuenta estos posibles escenarios, desde la economía solidaria estamos obligadas a empujar hacia un sistema en el que las actividades económicas sitúen la sostenibilidad de la vida y los límites del planeta como objetivos prioritarios y a la vez nos permita avanzar hacia una sociedad más democrática, solidaria e igualitaria. En palabras de la activista Yayo Herrero al referirse a la encrucijada en la cual nos encontramos: “los movimientos sociales y las izquierdas institucionales tenemos que responsabilizarnos y actuar de manera coherente con las diagnosis que se hacen. La cuestión es ver si podemos estar a la altura del momento histórico que nos ha tocado vivir.” [5]

La importancia de la transición ecosocial

Entendemos por transición ecosocial el conjunto de cambios económicos, políticos y culturales que nos tienen que permitir «parar la degradación del planeta, erradicar la pobreza, impedir la desigualdad social y situar la sostenibilidad de la vida como objetivo prioritario y referente de las actividades productivas.» [6]

La transición ecosocial requiere una serie de cambios profundos y estructurales, sobre todo en los países del norte global, que van desde el replanteamiento del modelo de producción y consumo, la socialización del sistema financiero, una mejor redistribución de la riqueza y una profundización en materia de calidad democrática, democracia económica y autosuficiencia.

Debemos tener claro, tal como nos apunta Garcia, que apostar por la transición ecosocial no supone «desmantelar el capitalismo patriarcal y productivista». Eso sí, hacerlo nos puede ayudar a erosionar y embridar el capitalismo desbocado a favor de la sostenibilidad de la vida (Garcia Jané, 2022a).

El papel de la ESS en la transición ecosocial

Eva Vilaseca, bióloga, miembro de Espai Ambiental y cocoordinadora de Futurs Impossibles, recogía como algunas autoras, como la ya citada Yayo Herrero o Fernando Prats, urbanista y codirector del programa Cambio Global España 2020/50, ya contemplaban hace más de una década el potencial de la ESS para ocupar un espacio protagonista en el proceso de transición ecológica. [7]

Vilaseca defendía esta tesis porque las entidades de la ESS no solo tienen en cuenta el vector ambiental, sino también la democracia y la justicia. Una transición ecológica sin tener en consideración estos ejes supondría, sin lugar a dudas, un aumento de desigualdades. [8]

Rubèn Suriñach, economista, miembro de la XES y cocoordinador de Futurs Impossibles, también comparte este punto de vista sobre la capacidad de las iniciativas de la economía solidaria de liderar la transición ecosocial, ya que somos proyectos socioeconómicos que actuamos con conciencia ambiental, que nos gestionamos democráticamente y que actuamos desde la justicia laboral, económica y social. [9]

Y es que las entidades de la economía solidaria podemos jugar un papel muy importante en este escenario de transición gracias a nuestra capacidad de influencia, de generar comunidad y de crear iniciativas fácilmente reproducibles. Para hacerlo, es imprescindible crear una «agenda compartida entre movimientos emancipadores que socialice las reivindicaciones, favorezca la solidaridad entre las luchas y prepare movilizaciones conjuntas para resolver a favor de las clases populares» los retos que estamos afrontando (Garcia Jané, 2022a).

En esta línea, la XES impulsó un proceso de reflexión estratégica para «hacer aportaciones a marcos de articulación de colectivos sociales, movimientos y organizaciones» en el marco de la transición ecosocial. Uno de los hitos más destacados de este proceso es la redacción y la publicación del documento Propuestas para la democratización económica y la transición ecosocial (XES, 2022).

Es en este contexto que la XES, junto con otras entidades de la ESS catalana como la Coordinadora de Comerç Just i Finances Ètiques u Opcions de consum responsable y parte de la ciudadanía organizada, promueve la campaña  Futurs Impossibles para impulsar una transición ecológica con democracia y justicia social. La iniciativa ha tenido como hitos más relevantes, además de los talleres y la misma campaña de incidencia, la celebración del Fòrum de Transicions Ecosocials a principios de año y la presentación del manifiesto «Construimos un futuro imposible. Manifiesto por la transición ecosocial».

Arç Cooperativa, interpeladas por la transición ecosocial

Arç Cooperativa, entidad que forma parte del proyecto CAES, es una de las organizaciones socias que impulsó la XESOpcions de consum responsableFETS – Financiación Ética y Solidaria, asociación que forma parte de laCoordi, tres de las entidades impulsoras de la campaña  Futurs Impossibles. Además, desde hace cuarenta años, ha sido punta de lanza de la economía solidaria. Por todos estos motivos, y porque comparte la diagnosis, en Arç Cooperativa se sienten interpeladas a participar en este proceso colectivo para impulsar la transición ecosocial.

Y es que las entidades de la ESS tenemos un rol político totalmente alineado con el impulso de esta transformación: llevamos a cabo actividades socioeconómicas que resuelven problemas reales de la gente; somos un escaparate que demuestra la viabilidad de una economía diferente a la capitalista; hacemos de laboratorio de relaciones sociales no patriarcales, capitalistas o productivistas; y a la vez somos capaces de crear un sujeto emancipador mediante la transformación personal de las personas que trabajamos en estas organizaciones (Garcia Jané, 2022a).

Desde Arç Cooperativa han detectado la capacidad de actuar en cinco de las propuestas articuladas desde la XES para avanzar hacia la transición ecosocial, las cuales ya estaban desarrollando o las estaban empezando a aplicar: la promoción de un sistema financiero al servicio de las necesidades sociales; el fomento de actividades socialmente útiles; el apoyo de las administraciones a la ESS como pieza clave para un nuevo modelo socioeconómico; el reconocimiento de la economía de los cuidados y su democratización; y la mejora de las condiciones sociolaborales.

Y es que este proceso impulsado por el movimiento de la economía solidaria coincidió con el proceso de reflexión estratégica llevado a cabo durante el 2022 por la cooperativa catalana, que culminó con la creación de un marco estratégico para el periodo 2023-2025. Trabajar en paralelo estas dos reflexiones permitió que los tres pilares fundamentales sobre los cuales pivota este marco – el compromiso con la transición ecosocial, la innovación cooperativa y el crecimiento de las personas – estén alineados con las propuestas transformadoras propuestas desde la XES.

Arç Cooperativa: una organización comprometida con la transición ecosocial

Arç Cooperativa, juntamente con SERYES y CAES, ha sido uno de los agentes clave en la creación y la promoción del sector asegurador éticamente orientado, un sector que tiene como objetivo fomentar las realidades aseguradoras de carácter mutualista y éticas como instrumentos colectivos de cohesión social. En esta línea, su apuesta por el seguro ético y el sello EthSI viene de lejos y en este contexto toma más sentido que nunca.

En segundo lugar, la correduría de seguros catalana ha decidido apostar estratégicamente por desarrollar productos y servicios específicos para los sectores más estrechamente vinculados con la transición ecosocial y aquellos que desarrollan actividades sostenibles y socialmente útiles para cubrir las necesidades esenciales de las personas.

Además de su trayectoria aseguradora con entidades y organizaciones de la ESS, en Arç Cooperativa ofrecen un servicio integral de seguros para la vivienda cooperativa en cesión de uso y la movilidad sostenible compartida gracias a los acuerdos de intercooperació con entidades referentes del sector; han diseñado un programa asegurador para los riesgos de las comunidades energéticas; trabajan para desplegar seguros gestionados éticamente para cubrir vehículos de movilidad sostenible; y están negociando con entidades y compañías para ofrecer productos y servicios aseguradores específicos para personas en situación de vulnerabilidad o en riesgo de sufrir situaciones de discriminación.

En tercer lugar, Arç Cooperativa es una de las veinticuatro entidades que participan del proyecto Life eCOadapt50. La iniciativa, de ámbito catalán, pretende crear, de manera conjunta entre administraciones y agentes socioeconómicos y de conocimiento, una acción estratégica para adaptar los territorios y las actividades económicas especialmente vulnerables a los efectos del cambio climático.

Así mismo, la entidad tiene definida una política de redistribución de la riqueza claramente orientada al equilibrio ecosocial a través de nuestras aportaciones a colectivos y una política de inversiones y participación en proyectos comprometidos con la sostenibilidad ambiental y social.

En cuanto a la propuesta de apoyo de las administraciones a la economía solidaria como pieza clave para avanzar hacia un nuevo modelo socioeconómico, Arç Cooperativa y SERYES han tenido un papel clave en la promoción del sello EthSI como elemento que pueden incorporar las administraciones en la contratación pública responsable.

Si tenemos en cuenta la necesidad de reconocer la economía de los cuidados y su democratización, la correduría de seguros catalana ha promovido «políticas laborales que protegen, garantizan y normalizan la corresponsabilidad real y equitativa de las tareas de cuidados sin recibir ninguna penalización social ni tampoco laboral en cuanto a la posibilidad de promoción interna a las empresas» (XES, 2022). Su último Balance Social recoge que el tiempo dispuesto por cuidados personales o familiares del conjunto de las personas socias y trabajadoras de la cooperativa llegó al 2,5% de la capacidad de trabajo. Además, han incorporado prácticas que facilitan el desarrollo de los proyectos personales y la dimensión humana de nuestro proyecto.

Finalmente, hace muchos años que en Arç Cooperativa trabajan para garantizar unas condiciones sociolaborales dignas para todas las personas de la cooperativa. Su reglamento de Régimen Interno tiene en especial consideración a aspectos como la jornada laboral de 36 horas, las facilidades para la flexibilidad horaria y la autogestión de los equipos en materia de disponibilidad y el pago del 100% del anticipo por bajas laborales de larga duración.

Conclusiones

En los últimos años se han hecho importantes pasos adelante. La grave situación actual hace indiscutible los vasos comunicantes entre el sistema patriarcal, el modelo productivo y de consumo actual y la crisis ecológica planetaria. Por nuestra parte, el conjunto de la ESS hemos sido capaces de articular discursos y relatos, empezar a promover campañas con el apoyo de la ciudadanía crítica y, a la vez, hemos definido propuestas concretas que entidades, empresas y administraciones están empezando a incorporar.

La tarea que tenemos encomendada es un reto mayúsculo, pero a la vez es coherente con la manera de hacer que las entidades de la economía solidaria hemos practicado desde hace tantos años: construir alternativas comunitarias para desplegar un sistema socioeconómico donde la reproducción de la vida dentro de los límites del planeta prevalezca a las actividades productivas y que nos tiene que permitir articular comunidades más democráticas, solidarias y justas.

En Arç Cooperativa, como parte del proyecto de promoción sel seguro ético y solidario CAES, se encuentran alineadas a favor de la transición ecosocial, desplegando los objetivos trazados en su marco estratégico, siendo aliadas del resto de entidades de la economía solidaria y de la ciudadanía organizada dispuestas a trabajar por un futuro y unas vidas que merezcan la pena ser vividas.

Y del mismo modo que iniciábamos este artículo, lo terminamos con una reflexión de Jordi Garcia: «Quizás la ESS consiga ser parte del embrión de una economía postcapitalista, o al menos empujar fuerte en favor de la transición ecosocial; pero si al final el colapso nos atrapa, al menos que la hayamos convertido en una constelación de luciérnagas que señalan caminos de esperanza en medio de la oscuridad. En cualquier caso, tenemos mucho trabajo para hacer y ni un segundo para perder.» (García Jané, 2022a).

Referencias:

[1] Garcia Jané, Jordi (gener 2022): «Economia Solidària de supervivència». Economia Solidària. http://economiasolidaria.cat/?p=1280

[2] Herrero, Yayo: “Crisis global: cuando el capital puso la vida a su servicio». Ecologistas en Acción. https://www.feministas.org/IMG/pdf/1-_texto_crisis_ecologica_yayo.pdf

[3] Garcia Jané, Jordi (octubre 2022): «Resistir, lluitar, comunalitzar” Cooperació Catalana https://issuu.com/fundaciorocagales/docs/cooperaciocatalana_468_ok/16

[4] Herrero, Yayo (agost 2022): “Contra el capitalisme del desastre”. ctxt.es https://ctxt.es/es/20220801/Firmas/40556/yayo-herrero-carta-a-la-comunidad-crisis-eco-capitalismo-cambio-climatico.htm

[5] Piñeiro, Concepción; Lucio, Laura (2022): «Guia pràctica per a la construcció participativa d’escenaris de futur per
a la transició ecosocial». XEShttps://xes.cat/wp-content/uploads/2022/12/Escenaris-en-catala-2022-1.pdf 

[6] XES (abril 2022): «Propostes per a la democratització i la transició ecosocial». XES.  https://xes.cat/wp-content/uploads/2021/09/DEFINITIU-Propostes-per-a-la-democratitzacio-economica-i-transicio-ecosocial.pdf

[7] Vilaseca Corominas, Eva (juliol 2019) “La dimensió ecològica de l’Economia Social i Solidària. Situació actual i reptes per a la transició ecològica” Universitat Autònoma de Barcelona https://economiasocial.coop/wp-content/uploads/20.pdf

[8] Economia Social i Solidària (gener 2023): “Les iniciatives de l’ESS són les llavors del canvi, una peça clau per promoure la transició ecosocial” Ajuntament de Barcelona https://ajuntament.barcelona.cat/economia-social-solidaria/ca/actualitat/noticies/les-iniciatives-de-less-son-les-llavors-del-canvi-una-peca-clau-per-promoure-la-transicio-ecosocial-1244413

[9] Barcelona pel Clima (novembre 2019): “L’emergència climàtica és una oportunitat per construir una altra forma de viure, de produir i de consumir”. Ajuntament de Barcelona https://www.barcelona.cat/barcelona-pel-clima/ca/noticia/lemergencia-climatica-es-una-oportunitat-de-canvi-per-construir-una-altra-forma-de-viure-de-produir-i-de-consumir_885954 

Éxito del fórum de la vivienda cooperativa en cesión de uso

Éxito del fórum de la vivienda cooperativa en cesión de uso

Más de 600 personas asistieron al primer Fórum para la vivienda cooperativa en cesión de uso que se celebró los días 26 y 27 de noviembre en Barcelona. Con el lema «La vía cooperativa por el derecho a la vivienda», el Fórum fue un punto de encuentro entre grupos y proyectos de vivienda cooperativa para conocer experiencias, mostrar buenas prácticas, abordar retos de financiación, normativos y de acceso a suelo de los proyectos.

El encuentro, organizado por la sectorial de vivienda cooperativa en cesión de uso de la Xarxa d’Economia Solidària de Catalunya (XES), Habicoop (la Federació de Cooperatives d’Habitatges de Catalunya) y REAS Red de Redes, ofreció talleres, charlas y debates para fortalecer las redes del movimiento. Participaron medio millar de personas entre proyectos, grupos, equipos técnicos y personas de perfil técnico y político de distintas administraciones públicas de todo el Estado español

Desde CAES, una de las entidades que hemos colaborado económicamente para hacer posible el Fórum, participamos de las distintas actividades del fin de semana. Defendemos que el seguro gestionado éticamente es una herramienta clave para la materialización de los proyectos de vivienda cooperativa en cesión de uso.

Foto: XES

Firma de la Declaración de Barcelona

La jornada del viernes, especialmente destinada a personas técnicas y cargos de administraciones públicas, terminó con la firma de una declaración que recoge una serie de medidas a impulsar por diferentes administraciones locales, autonómicas y estatal para promover la vivienda cooperativa en cesión de uso. El Consejero de Territorio de la Generalitat de Catalunya, Juli Fernández, y Ada Colau, la Alcaldesa de Barcelona y presidenta de la Red de Municipios de la Economía Social y Solidaria (XMESS) encabezaron la firma de la declaración.

Las administraciones firmantes de la Declaración de Barcelona se comprometen a trabajar por los siguientes objetivos:

  • Desarrollar políticas públicas específicas para el cooperativismo en cesión de uso. 
  • Impulsar modificaciones legales para blindar el modelo de manera permanente. 
  • Ceder suelo y patrimonio público e impulsar la captación de suelo y patrimonio. 
  • Promover líneas de financiación y establecer bonificaciones fiscales. 
  • Crear líneas de garantía para facilitar el acceso a la financiación privada, especialmente para la banca ética o cooperativa.
Foto: XES

Una fórmula entre el alquiler y la compra que promueve el mercado social

La vivienda cooperativa en cesión de uso es un modelo con características de la propiedad privada y el alquiler. La cesión procura la estabilidad a las personas que habitan las viviendas y facilita una mayor accesibilidad y movilidad sin cargas financieras. Esto se consigue gracias a una propiedad colectiva de la propiedad sin ánimo de lucro.

Todo esto impide la especulación y contribuye a crear un parque de vivienda más asequible a largo plazo. Se basa en la aportación de un capital inicial por parte de las personas socias de alrededor de un 20% de la promoción, retornable en caso de salida del proyecto, y un canon mensual asimilable al alquiler, pero muy por debajo de los precios de mercado.

Además, la vivienda cooperativa en cesión de uso está demostrando ser un motor del mercado social, ya que muchos de los proyectos fomentan la contratación de servicios en las cooperativas de la ESS.

Foto: XES
Se presenta una nueva edición de la Carta de Principios de la Economía Solidaria

Se presenta una nueva edición de la Carta de Principios de la Economía Solidaria

La 15ª edición de IDEARIA reunió a más de 200 entidades y personas con el objetivo de renovar sus principios y profundizar en los compromisos de cooperación

Del 17 al 19 de junio pasado, Madrid acogió la 15ª edición de IDEARIA, el encuentro estatal de la economía alternativa y solidaria organizado por REAS Red de Redes, la red estatal de la ESS, y por el mercado social de Madrid. CAES participamos en este evento como entidad patrocinadora. 

En este encuentro tuvimos la ocasión de conocer la nueva edición de la Carta de Principios de la Economía Solidaria, que ha implicado un trabajo de debate y revisión colectivo de casi dos años, tomando como punto de partida la última versión de 2011. La nueva Carta incorpora una mirada más feminista y ecologista. Este documento presenta los valores que, para REAS Red de Redes, caracterizan la economía solidaria. Asimismo, recoge los seis principios rectores de las acciones de la ESS: equidad, trabajo digno, cooperación, sostenibilidad ecológica, reparto justo de la riqueza y compromiso con el entorno.

Desde CAES os animamos a incorporar estos valores a vuestra actividad social y económica para generar espacios y relaciones socioeconómicas más plurales y diversas. De este modo, podremos afrontar los retos ecosociales que tenemos por delante.  Aquí podéis consultar el documento completo.

Idearia 2022
Sostenibilidad: proyecto y compromiso

Sostenibilidad: proyecto y compromiso

Hace unos meses, un medio de comunicación especializado en seguros contactó con Arç Cooperativa. Estaban preparando un reportaje sobre corredurías sostenibles y querían entrevistar a Arç Cooperativa como una de las corredurías de seguros de referencia en materia de sostenibilidad.

A raíz de este contacto, y de las reflexiones posteriores, nos surgió la necesidad de compartir algunas consideraciones desde una mirada crítica y denunciar la práctica del greenwashing en el mundo asegurador.

Nuestra apuesta por la sostenibilidad forma parte del sistema de valores que integran una estrategia por la transformación social, política y económica.

La sostenibilidad es un marco de referencia de nuestra acción productiva, pero hay que entenderla en todas sus dimensiones. Por un lado, trabajamos por la sostenibilidad social a través de la intercooperación con movimientos sociales y entidades, promoviendo puestos de trabajo de calidad y mejorando las condiciones de convivencia de nuestro entorno social y cultural.

Por otro lado, en la dimensión ambiental, estamos ajustando progresivamente el consumo de la cooperativa a las posibilidades de nuestro ecosistema. Apostamos por una reducción de nuestro impacto, especialmente aquel relacionado con el consumo de energía, consumibles, comunicaciones y movilidad.

Defendemos que la sostenibilidad desde una mirada amplia no es posible sin una transición ecosocial que situé las necesidades de las personas y los ecosistemas en el centro y que ponga la economía al servicio del bien común. La crisis ecológica es una consecuencia de un sistema extractivo basado en la ilusión de un crecimiento sin límites en un sistema global limitado.

Un compromiso que nos define

Una de las preguntas, y que desencadenó parte de nuestra reflexión, fue en qué medida nuestro compromiso con la sostenibilidad ayuda a nuestro negocio. Y este es el quid de la cuestión.

Desde CAES no nos planteamos de qué manera nuestra apuesta nos puede beneficiar como empresa. Como todas las entidades de la economía social y solidaria, no entendemos nuestra actividad económica si no está orientada a mejorar las condiciones de vida de las personas y las comunidades en un sistema sostenible.

Por este motivo, nuestra acción comercial no se centra en vender seguros de forma tradicional. Preferimos invitar a las personas, entidades y colectivos a formar parte de un proyecto transformador alineado con el movimiento de las finanzas éticas desde la práctica del consumo consciente.

CAES y los ODS

La periodista también nos preguntó qué medidas hemos tomado para adaptarnos a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. Esto nos hizo dar cuenta como muchas entidades han tenido que realizar cambios estructurales (o superficiales) para cumplir estos objetivos (o comunicar que lo hacen).

Los elementos centrales de los ODS – la lucha contra la exclusión y contra la destrucción del hábitat, el compromiso con la paz o la educación y la generación de trabajo y economía sostenible – forman parte de nuestro proyecto desde nuestros inicios y se concretan día a día a través de estrategias y prácticas socioempresariales.

Cada año, Arç Cooperativa y SERYES elaboramos y publicamos el informe del Balance Social que gestiona e impulsa REAS Red de Redes. Esta auditoría valida las prácticas de las empresas en relación con diferentes ejes como el funcionamiento económico, la política de lucro, la perspectiva de género, la equidad y la democracia interna, la sostenibilidad ambiental, el compromiso social, la cooperación y la calidad de los puestos de trabajo.

Si los valores no se convierten en prácticas cotidianas, no saldrán nunca de la retórica del comunicado, el marketing y la publicidad.

Hoy por hoy, los ODS no dejan de ser una declaración de intenciones para una sociedad en un sistema económico a la deriva en el cual la vida está supeditada a los intereses del capital. Ahora bien, creemos que una ciudadanía responsable y crítica puede ser exigente en la aplicación de estos objetivos y rechazarlos como una práctica de greenwashing.

La sostenibilidad como manera de ser

Otra de las preguntas que nos hicieron reflexionar fue si es complicado ser una correduría comprometida con la sostenibilidad. Al mismo tiempo, la periodista preguntaba como valoran nuestros clientes esta apuesta.

Las corredurías que formamos parte del proyecto CAES nos basamos en una serie de valores y estamos orientadas a la generación de excedentes económicos y sociales. Desde este punto de partida, no planteamos la sostenibilidad como una estrategia, sino como una manera de ser y actuar.

Para nosotras, lo realmente complicado es imaginar y desarrollar una organización democrática y un modelo empresarial alejado de los esquemas tradicionales. Queremos ser referentes en el sector financiero como empresas democráticas, éticas y solidarias. Nos inspiran los valores históricos del cooperativismo y las nuevas formas de organización de los movimientos sociales transformadores.

Por todo esto, no queremos que nuestros clientes valoren una determinada apuesta por una serie de compromisos. El que buscamos es compartir la misma visión transformadora con nuestra base social.

Nos enorgullece afirmar que la mayor parte de nuestros clientes confían en nosotras por nuestro compromiso. Impulsamos el seguro ético y solidario, tejemos redes, creamos alianzas y participamos activamente en plataformas y redes de la economía social y solidaria.

En otras palabras, no necesitamos campañas de lavado de imagen. Nuestra manera de hacer y actuar son la mejor campaña para promover nuestros valores como cooperativa. Estamos orgullosas de poder afirmar que, a pesar de nuestras contradicciones y dificultades, defendemos unos valores que ponemos en práctica en el día a día.