Arç Cooperativa cumple 40 años impulsando el seguro ético y solidario

Arç Cooperativa cumple 40 años impulsando el seguro ético y solidario

La socia del proyecto CAES ha aportado, en la última década, más de 800.000 € a entidades de la economía solidaria. También tiene 90.000 € en participaciones en proyectos solidarios y transformadores.

La correduría de seguros ya da cobertura a más de 250.000 personas y más de 3.500 empresas y organizaciones tienen pólizas gestionadas de manera ética y solidaria con la cooperativa catalana.

Cerca de doscientas personas se reunieron el viernes 10 de noviembre en el Casinet d’Hostafrancs de Barcelona para celebrar el cuadragésimo aniversario de Arç Cooperativa, una de las entidades socias del proyecto CAES. El acontecimiento aglutinó a representantes de cooperativas y entidades de la economía solidaria para conmemorar las cuatro décadas de trayectoria del proyecto.

El acto tuvo como pilares las actuaciones musicales de Gemma Humet, Landry y la FM y una mesa redonda de expertas donde se debatió sobre los retos para avanzar hacia una transición ecológica, democrática, justa y feminista. El acontecimiento también contó con la participación de socias de Arç y se dio voz a otros proyectos transformadores como Sostre Cívic, Fiare Banca Ética y Coop57.

La cooperativa ha aprovechado la ocasión para publicar un interactivo que hace un recorrido por sus 40 años de historia para recordar el papel que ha jugado en la promoción de la economía social y solidaria, el cooperativismo y el mercado social.

40 años de historia

Arç Cooperativa nació el 1983 de la mano de un grupo de personas vinculadas a los movimientos sociales, el ecologismo y la izquierda anticapitalista de liberación nacional. Jordi Via, uno de los socios fundadores del proyecto y actual presidente de Financiación Ética y Solidaria, FETS, explicó que “su sueño era autoorganizarnos en cooperativa para podernos desarrollar profesionalmente y personalmente.”

Los valores fundacionales de la entidad eran la ayuda mutua, la responsabilidad, la democracia, la igualdad, la equidad y la solidaridad. Actualmente, veinticinco personas, entre socias de trabajo y trabajadoras, viven del proyecto profesional de correduría de seguros.

Cooperando para transformar

Las socias fundadoras de Arç Cooperativa crearon la entidad con el objetivo que la actividad socioeconómica de la organización tuviera un impacto positivo en la sociedad, el medio ambiente y las personas. Para llevarlo a cabo, Via destaca como, desde los inicios, “se buscaron acuerdos con otros proyectos cooperativos, críticos y transformadores, ya que la intercooperación es la manera natural de relacionarnos de las cooperativas y la economía solidaria”. En la actualidad, la cifra de acuerdos de intercooperación de Arç Cooperativa supera la setentena.

A través de esta estrategia, la cooperativa ha podido aportar, solo en esta última década, más de 800.000 € como retornos económicos y patrocinios a entidades de la economía solidaria y proyectos transformadores.

Al mismo tiempo, su apuesta por la cooperación con otros agentes y hacer crecer el mercado social les ha llevado a tejer diferentes alianzas. En 2003, fueron una de las impulsoras de la Xarxa d’Economia Solidària de Catalunya (XES) y, en 2011, tuvieron un papel fundamental en la creación del Grup Cooperatiu ECOS, una cooperativa que agrupa diferentes proyectos socioempresariales cooperativos.

En 2014, juntamente con SERYES, impulsaron CAES, para promover el seguro ético y solidario en todo el Estado español. Según su coordinador ejecutivo y actual presidente de REAS Red de RedesAlfonso B. Bolado: “esta manera de trabajar en red es la mejor estrategia para escalar nuestra capacidad transformadora.”

Pioneras en el seguro ético

Arç Cooperativa juntamente con CAES, es una de las entidades referentes en la promoción del seguro ético. El 2009, fueron la primera correduría en obtener el sello EthSI de certificación ética y solidaria con el máximo nivel de registro. Desde entonces, han renovado cada año el distintivo que otorga el Observatorio de las Finanzas Éticas. El comité evaluador valora, entre otros datos, las cifras del 99% del flujo económico a través de entidades de las finanzas éticas; la paridad del equipo donde más del 56% son mujeres; una banda salarial del 2,37; o las 80 horas que las personas socias y trabajadoras destinaron el último año a cuidados personales y familiares.

Hoy en día, la correduría de seguros ética y solidaria ya protege a más de 250.000 personas y más de 3.500 cooperativas, organizaciones y proyectos ya confían en su gestión.

Impacto social y ambiental

Desde sus inicios, en Arç Cooperativa han querido recuperar el sentido original del seguro como experiencia comunitaria, vehículo de solidaridad y de cohesión social. Participan en diferentes estructuras de segundo grado de la economía social y solidaria, como lo es el proyecto CAES, y tienen invertidos 90.000 € en diferentes proyectos socio-empresariales cooperativos, ambientalmente sostenibles y transformadores. Según Bolado, “hay que llevar los valores a la práctica y no quedarnos solo en una declaración de intenciones”. El coordinador ejecutivo explica que la aportación de capital es solo una de estas prácticas transformadoras.

Además, la intención de la cooperativa es continuar siendo un agente clave en la creación y la promoción del sector asegurador éticamente orientado, estrategia fundamental para avanzar hacia una transición ecológica, democrática, justa y feminista. Bolado declara que “desde Arç Cooperativa estamos comprometidas en ampliar nuestra oferta de productos y servicios específicos para los sectores más estrechamente ligados a esta necesaria transición ecosocial”. Y esta estrategia pasa para seguir promoviendo un sector asegurador éticamente orientado dentro del sistema integral de finanzas éticas a través de la herramienta CAES.

Seguridades y seguros para un consumo consciente

Seguridades y seguros para un consumo consciente

Cuando compramos generamos un impacto que puede ser más o menos positivo para las personas, las comunidades y el medio ambiente. Analizamos algunas pistas para garantizar el impacto positivo de nuestro dinero y nuestro consumo.

Artículo publicado originalmente en Me Cambio (El Salto)

Aumento de la temperatura del planeta, conflictos armados, crisis migratorias, escasez de recursos, extracción de combustibles fósiles, desperdicio alimentario, pobreza o desigualdad de género… La red y los medios de comunicación nos recuerdan a diario las consecuencias de la crisis social y ecológica que afrontamos como humanidad. Frente a esta avalancha de información, es normal sentirse abrumada y pensar que tenemos poca capacidad de influir en decisiones que, muy a menudo, se toman en despachos lejanos.

Sin embargo, todas tenemos un enorme poder como consumidoras. Como sostiene el colectivo Carro de Combate, “consumir es un acto político, ya que con nuestras compras diarias apoyamos a las empresas que están detrás de ellas.” Cuando compramos (o mejor aún, cuando no consumimos o lo hacemos de forma consciente) generamos un impacto que puede ser más o menos positivo para las personas, las comunidades y el medio ambiente. Reflexionar sobre qué tarjeta de crédito usamos al pagar, cómo se cultivaron los alimentos que comemos o en qué condiciones trabajan las personas que fabricaron nuestra ropa, y aplicar cambios en nuestros hábitos de consumo puede tener consecuencias muy diferentes para el medio ambiente y la sociedad.

Los sellos, herramientas para escoger de manera consciente

Pero llevar a la práctica un consumo más consciente (o responsable o crítico) cuando compramos bienes o servicios no siempre es fácil. El poco tiempo y energía que nos queda después de largas jornadas laborales en el trabajo y en casa no facilita tomarnos un descanso y reflexionar de manera crítica ante cada uno de los productos que necesitamos para nuestra vida cuotidiana.

Un ejemplo de herramientas fáciles de comprender y con un amplio recorrido son las certificaciones del comercio justo. Sellos como FairtradeSímbolo de Pequeños ProductoresNaturland FairFaír for Life o World Fair Trade Organization permiten a las consumidoras escoger un producto con la garantía que las personas han trabajado bajo criterios de justicia social y sostenibilidad económica y ambiental. Además, nos brindan la seguridad de que la relación comercial internacional entre las consumidoras, las trabajadoras y las empresas está basada en el diálogo, la transparencia y el respeto.

A partir de las características de los sistemas de certificación del movimiento de comercio justo, el Observatorio de las Finanzas Éticas creó el sello EthSI (Ethical and Solidarity Based Insurance) hace más de quince años. El objetivo era identificar unos estándares e indicadores auditables por una comisión de control independiente que permitiera traducir los principios de transparencia, responsabilidad y respeto por el territorio, y las inversiones con un impacto social y ambiental positivo dentro del sector asegurador. De este modo, se buscó facilitar la práctica del consumo consciente a la hora de contratar un seguro a través de la creación de un logo fácilmente reconocible.

El sello EthSI, una herramienta contra la opacidad de los seguros

¿Por qué es importante la existencia de un sello como EthSI? Mientras que muchas estamos familiarizadas con las malas prácticas de las entidades bancarias como las participaciones preferentes, las hipotecas sub-prime o la acumulación de pisos vacíos procedentes de desahucios, los seguros son probablemente el sector más opaco y desconocido del sistema financiero.

A pesar de estar fuera del foco mediático, se estima que la facturación del sector asegurador en España representa más del 10% del producto interior bruto del país. En otras palabras, “el sector asegurador español factura más que los veinte países más pobres de África”, como recoge Gerardo Santos en El negocio de los seguros: la sombra y la ética

Los beneficios millonarios de las aseguradoras provienen muy a menudo de la inversión. Solo en el Estado español el sector superó los 300.000 millones de euros en inversiones. Muchas veces, esta inversión busca la máxima rentabilidad, lo que lleva a las compañías a fijarse en negocios poco éticos. El 2020, el Centro Delàs de Estudios por la Paz demostró que 24 aseguradoras que operan en territorio español están vinculadas con la industria de las armas.

Además, las compañías de seguros, como gestoras de riesgos, son las responsables de dar cobertura a proyectos de extracción de carbón, petróleo y gas sin las que su actividad sería impracticable. La campaña internacional Insurance Our Future señala estas malas praxis e insta a las principales compañías aseguradoras a dejar de gestionar y dar cobertura a los altos riesgos asociados a la extracción de combustibles fósiles.

EthSI y las buenas prácticas del seguro ético

Desde hace años, el Barómetro de las Finanzas Éticas ha recopilado algunas de las buenas prácticas del sector asegurador ético. Por poner algunos ejemplos, en las corredurías de seguro acreditadas con el sello EthSI, el 55% de los cargos directivos están ocupados por mujeres, en comparación con el 30% en las entidades convencionales. En cuanto a la igualdad salarial en las corredurías éticas, la diferencia entre los sueldos más altos y más bajos de las plantillas se sitúa por debajo de 1 sobre 4 de media.

En términos de inversión, las entidades acreditadas con la certificación EthSI han incorporado criterios éticos de control. En lugar de financiar empresas armamentistas, vinculadas a los combustibles fósiles o a los juegos de azar, deben demostrar que sus inversiones repercuten positivamente en las personas, las comunidades y el territorio. La inversión con este criterio superó los 3.000 millones de euros el 2022. Además, el 70% de las entidades registradas consumen toda su energía de fuentes de origen renovable.

En resumen, el sello EthSI es una herramienta que nos permite conocer el grado de transparencia y buenas prácticas de las corredurías, las mutualidades y las compañías de seguros. De este modo, las consumidoras podemos adquirir un seguro que se ajuste mejor a nuestros valores. Así, al escoger un seguro con una entidad certificada contribuimos a revertir la especulación financiera, frenar la industria armamentista, promover los valores de la economía social y solidaria y recuperar la función social del seguro.

Seguros éticos para impulsar el consumo consciente

Seguros éticos para impulsar el consumo consciente

Hoy en día, el consumo se ha convertido en un acto cotidiano y a menudo necesario para vivir. Consumimos cuando compramos los alimentos que comemos, cuando encendemos la luz, cuando calentamos nuestro hogar o cuando pagamos con una tarjeta de crédito en una tienda.

Pero el consumo no es un acto neutral. Impacta en el medio ambiente y en las personas de la empresa que hay detrás del bien o servicio que compramos. Por eso, cada vez más personas adoptamos decisiones de consumo consciente para vivir en consonancia con nuestros valores y principios.

El consumo consciente

Por consumo consciente nos referimos a aquellos actos de consumo que realizamos para satisfacer una necesidad real después de habernos informado de las diferentes opciones que tenemos, escogiendo la que tiene un menor impacto ambiental y un mayor impacto social. Comer productos locales y de temporada, movernos en transporte público o en bici y compartir y reutilizar son algunos ejemplos.

Si queremos consumir de manera más consciente, las entidades que promueven un consumo responsable y crítico como Opcions proponen seguir tres claves [1]:

  • Consumir menos: replantearnos nuestras necesidades, reparar siempre que sea posible y no consumir si no es estrictamente necesario.
  • Consumir sin comprar: intercambiar bienes y servicios y practicar el préstamo o el alquiler para reforzar los lazos comunitarios y la acción colectiva.
  • Comprar con criterio: cuando la compra es inevitable, intentaremos conocer el tipo de empresa y las características del bien o servicio para favorecer aquellas iniciativas con un impacto más positivo hacia las personas, la sociedad y el medio-ambiente.

Comprar con criterio supone empoderarnos como consumidoras y ser conscientes de cuál es la huella ambiental y social que dejan nuestras decisiones de consumo. Y es que, como defiende el colectivo Carro de Combate «consumir es un acto político, ya que con nuestras compras cotidianas estamos apoyando a las empresas que hay detrás.» [2]

Existe Me Cambio, una página web promovida por la economía solidaria y los mercados sociales que da acceso a soluciones de consumo en algunos sectores importantes de la economía, que recoge proyectos de todos los sectores de actividad de la economía solidaria para facilitar el consumo responsable, consciente y crítico.

El consumo consciente en el sector financiero

Inversión en armamento, participaciones preferentes, rescates bancarios, hipotecas sub-prime, acumulación de pisos vacíos procedentes de desahucios, greenwashing… Hace muchos años que el sector financiero tradicional se está ganando a pulso la desconfianza de la ciudadanía.

Ante esta realidad, ¿cómo podemos depositar nuestros ahorros, pagar con tarjeta de crédito o contratar un seguro siguiendo unos criterios críticos y responsables?

Por suerte, existe un amplio ecosistema de finanzas éticas y solidarias. Son iniciativas que van desde proyectos de ahorro comunitario a cooperativas de servicios financieros o entidades bancarias, entre muchas otras. Para facilitar la búsqueda, FETS, Financiación Ética y Solidaria creó Dinero ético, un catálogo con un amplio abanico de productos y servicios que ofrecen las entidades que operan en el sector de las finanzas éticas. Y es que, como dice Aitziber Mugarra, profesora e investigadora de la Universidad de Deusto, «el dinero per se no es malo, lo es en todo caso el uso social que se hace de él». [3]

Todas las entidades de las finanzas éticas son «prácticas de intermediación financiera que combinan la rentabilidad social y la gestión democrática y transparente«. [4] En otras palabras, son entidades que trabajan con nuestro dinero y que se basan en criterios éticos, que incorporan valores como la participación y la transparencia y que velan por el bienestar social y ambiental. En el Estado español, casi 200.000 personas ya son usuarias de proyectos de entidades bancarias y para-bancarias de las finanzas éticas. [5]

El sello EthSI, un antídoto contra la opacidad del sector asegurador

Dentro del ámbito financiero, los seguros son, probablemente, el sector más opaco y desconocido. Situado fuera del foco mediático, se calcula que la facturación del sector supera el 5% del producto interior bruto del Estado español. En otras palabras, «el sector asegurador español factura más que los veinte países más pobres de África.» [6]

Estos beneficios millonarios a menudo provienen de la inversión, ya que las compañías aseguradoras tienen músculo financiero para invertir grandes cantidades de dinero. Con estas inversiones, que solo en el Estado español superan los 300.000 millones de euros, las entidades a menudo buscan la máxima rentabilidad. [5] Esto lleva muchas compañías aseguradoras a fijarse en negocios poco éticos y cuestionables. El 2020, el Centro Delàs de Estudios por la Paz identificó 24 aseguradoras que operan en el Estado español vinculadas con la industria armamentista. [7]

Con el objetivo de reivindicar una mirada ética y una voluntad transformadora que ya teníamos incorporadas algunas corredurías y entidades aseguradoras, el 2007 el Observatorio de las Finanzas Éticas, un espacio promovido y coordinado por FETS, creó el sello EthSI (Ethical and Solidarity Based Insurance). Esta certificación nos permite identificar aquellas entidades más transparentes, que disponen de políticas de responsabilidad hacia la comunidad y el territorio y políticas de inversiones con un impacto positivo en la economía y el medio-ambiente. De este modo, el sello permite avanzar en el despliegue del seguro ético y solidario.

Las buenas prácticas del seguro ético

El Barómetro de las Finanzas Éticas recoge algunas de las buenas prácticas del sector asegurador ético. Por poner solo algunos ejemplos, en las entidades acreditadas con el sello EthSI, el 55% de los cargos directivos están ocupados por mujeres, cifra que disminuye hasta el 30% en las entidades convencionales. En el caso de la igualdad salarial en las corredurías éticas – la diferencia entre los sueldos más alto y más bajo de una plantilla – se sitúa por debajo de 1 sobre 4 de media. [5]

En cuanto a las inversiones, las entidades de seguros acreditados han incorporado criterios éticos de control. De este modo, en lugar de invertir en empresas armamentistas o vinculadas a los combustibles fósiles o a los juegos de azar, se buscan inversiones que repercutan positivamente en las personas, las comunidades y el territorio.

En el caso de CAES, las corredurías de seguros SERYES y Arç Cooperativa son actualmente las dos entidades mediadoras de seguros certificadas con el máximo grado de aplicación del sello EthSI. Esto significa que un comité evaluador independiente ha comprobado que tenemos una responsabilidad hacia la comunidad y el territorio; unas prácticas de equidad y transparencia; una responsabilidad económica, ambiental y laboral; una gobernanza democrática; que funcionamos según un criterio ético; que somos entidades usuarias de la banca ética; y que tenemos una política de inversiones responsable y ética.

En resumen, el sello EthSI es una herramienta que nos permite conocer el grado de transparencia y buenas prácticas de las corredurías, las mutualidades y las compañías de seguros. De este modo, las consumidoras podemos adquirir un seguro que se ajuste a nuestros valores. Así, al escoger un seguro con una entidad certificada contribuimos a revertir la especulación financiera, frenar la industria armamentista, promover los valores de la economía social y solidaria y recuperar la función social del seguro.

Referencias:

[1] Tresserra, Laia (gener de 2019): «Les 3 claus del consum conscient». Opcionshttps://opcions.org/3-claus-del-consum-conscient 

[2] Carro de Combate: «¿Por qué Carro de Combate». Carro de Combate. https://www.carrodecombate.com/por-que-carro-de-combate/

[3] Opcions: (primavera/estiu de 202): «Entrevista a Aitzibier Mugarra». Quadern 58 – On van els nostres diners? https://opcions.org/hemeroteca/num-58-finances-etiques/

[4] Grup ECOS (novembre de 2016): «Les finances ètiques, un sector en creixement». Finances ètiques al diahttps://grupecos.coop/wp-content/uploads/2017/11/ecostransformadors2-web.pdf

[5] Observatori de les Finances Ètiques (2022): «Baròmetre de les Finances Ètiques 2021. Una radiografia del sector a l’Estat espanyol» https://fets.org/observatori/barometre/

[6] Santos Cardosa, Gerard: (primavera/estiu de 202): «El negoci de les assegurances: l’ombra i l’ètica». Quadern 58 – On van els nostres diners? https://opcions.org/hemeroteca/num-58-finances-etiques/

[7] Centre Delàs d’Estudis per la Pau (setembre de 2020): «Assegurances i fons de pensions que financen empreses d’armes». https://centredelas.org/wp-content/uploads/2020/09/informe45_BancaAsseguradoresArmades_CAT_DEF.pdf

Las aseguradoras en la militarización de las fronteras del Mediterráneo sur

Las aseguradoras en la militarización de las fronteras del Mediterráneo sur

El Centro Delàs de Estudios por la Paz ha publicado el informe Financiación de la militarización y la guerra de fronteras en el Mediterráneo. Ranking de la banca armada 2022.

La investigación concluye que hay compañías aseguradoras entre las 44 instituciones financieras con sede en el Estado español que financiaron a 12 empresas participantes en el negocio de la militarización de las fronteras del Mediterráneo entre 2020 y 2022.

El Centro Delàs ha publicado un nuevo informe que enumera los Estados que han contribuido a la militarización de las fronteras del Mediterráneo sur durante los últimos años. Esta estrategia de militarización se hace efectiva mediante inversiones o exportaciones de armamento. 

La investigación también se hace eco de las principales instituciones financieras españolas que participan en empresas que han tenido un papel clave en el negocio de la militarización de las fronteras en el mar Mediterráneo entre 2020 y 2022. 

Vivimos en un contexto internacional en el que centenares de miles de personas se ven obligadas a marcharse de sus países por causas relacionadas con conflictos armados o por las consecuencias de la crisis climática. Muchas de estas personas provienen de países africanos o del Oriente Medio, y arriesgan sus vidas para llegar a Europa. 

Durante los últimos años, la Unión Europea ha propiciado una política de cierre de fronteras y aumento del material bélico y de las capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento de los ejércitos.

En palabras de Gemma Amorós y Edu Aragón, coautoras del informe, cuando estas personas «llegan a los límites de Europa se encuentran con una fortaleza que vulnera de nuevo sus derechos y las revictimiza».  Las coautoras afirman que las personas migrantes «pierden la vida en el tránsito por diversos países hasta llegar a nuestras fronteras, algunas en los propios pasos fronterizos cuando intentan atravesarlos, y muchas de ellas mueren en el mar Mediterráneo, ante la pasividad y negligencia de los países de la Unión Europea». Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), más de 26.000 personas ya han muerto o desaparecido en el Mediterráneo desde 2014. 

La militarización y la guerra de fronteras en el mar Mediterráneo y el sector financiero

El Centro Delàs ha demostrado que 44 instituciones financieras con sede en el Estado español han dado algún tipo de apoyo financiero a 12 empresas de lo que llaman el «complejo militar de fronteras». Estas empresas fabrican armamento u ofrecen servicios militares fronterizos a países del Mediterráneo, como servicios de vigilancia, de mantenimiento de perímetros fronterizos o de control de pasos fronterizos, entre otros. 

Las entidades financieras pueden mostrar su apoyo mediante diferentes operaciones, como el crédito, el préstamo, la compra de acciones y la emisión y compra de bonos. Se trata de un total de 4.679 operaciones financieras, que suponen 14.308 millones de dólares destinados a estas 12 empresas que participan en la militarización de las fronteras de los estados del Mediterráneo sur. 

El Centro Delàs demuestra que, aparte de las entidades bancarias, también hay compañías aseguradoras entre las entidades españolas que han financiado a 12 empresas del «complejo militar de fronteras». 

En la misma línea, dos grupos internacionales que operan en el sector asegurador aparecen en el Top 100 de la banca armada internacional. 

Desde 2020, el Centro Delàs incorpora el sector asegurador en los estudios de la banca armada, con un informe que detalla 26 compañías aseguradoras que operan en el Estado español vinculadas con el sector armamentístico

Hay una alternativa. Descubre los seguros éticos y solidarios

Edu Aragón y Gemma Amorós, las coautoras de la investigación, opinan que «es fundamental dejar de ser clientes de bancos, aseguradoras y todo tipo de instituciones financieras que puedan estar respaldando a empresas que participen de todo este engranaje que alimenta la militarización y el militarismo de nuestras sociedades», causando un impacto en los derechos, vidas y cuerpos de las personas desplazadas y refugiadas. 

Las entidades de las finanzas éticas somos la única alternativa posible ante este escenario. En el caso concreto del sector asegurador, el sello EthSI es un certificado que otorga el Observatorio de las Finanzas Éticas y que acredita las buenas prácticas del sector asegurador

El distintivo en el máximo nivel de registro asegura que las corredurías y aseguradoras invertimos de manera ética y responsable. De este modo, las personas podemos escoger corredurías y productos de compañías que no inviertan en la industria armamentística

Desde CAES defendemos que también podemos practicar el consumo consciente contratando un seguro, de modo que el dinero que las personas avanzan para este servicio revierta en proyectos y entidades que pongan la vida de las personas y los ecosistemas en el centro y trabajen por una sociedad más justa y solidaria. 

Barómetro 2021 Los seguros éticos se consolidan como una alternativa

Barómetro 2021 Los seguros éticos se consolidan como una alternativa

Los datos del Barómetro de las Finanzas Éticas 2021 reflejan la tendencia al alza de las entidades de finanzas éticas y demuestran que son «actores clave para contribuir a un desarrollo sostenible». Dentro del sistema de finanzas éticas, el sector asegurador ético mantiene una buena salud y ya gestiona más de 4,7 millones de contratos de seguros en el Estado español.

El pasado 26 de octubre, el Observatorio de las Finanzas Éticas y Financiación Ética y Solidaria (FETS) presentaron una nueva edición del Barómetro de las Finanzas Éticas. Se trata de un informe anual que desde 2007 recoge el estado y la evolución de las finanzas éticas y solidarias en el Estado español.

El Barómetro muestra cómo las finanzas éticas y solidarias mantuvieron la línea de crecimiento de los años anteriores, a pesar del contexto social y económico desfavorable de 2021 marcado por la crisis de la covid-19. Sergi Salabert, responsable del Observatorio, destacó en el informe que «en el sector financiero es posible crecer sin renunciar ni a los valores ni a los principios».

presentación barómetro 2021

Por su parte, Jordi Via, presidente de FETS y socio fundador de Arç Cooperativa, puso el acento en la estrategia de las finanzas éticas, que consiste en acompañar y dar respuesta a la transición ecosocial. En esta línea, resaltó que es necesario seguir trabajando para que «los movimientos sociales perciban las finanzas éticas como un instrumento indispensable» en su tarea transformadora.

El sector asegurador ético en crecimiento

El Barómetro muestra que en 2021 el sector asegurador ético gestionó más de 4,7 millones de contratos de seguros en el Estado español. Esta cifra supone un volumen de aportaciones de casi 1.600 millones de euros, un porcentaje superior al 2,5 % del total de aportaciones del sector asegurador.

Respecto al ámbito de la mediación, las corredurías de seguros éticos ya gestionamos un volumen superior a los 14,5 millones de euros de aportaciones y los 24.500 contratos. Estas cifras suponen un incremento respecto al año anterior.

Salabert destacó que las inversiones del sector asegurador ético están concentradas, principalmente, en inversiones de renta fija. Por otra parte, las inversiones de renta variable solo suponen el 0,25 %, ante el 7 % del sector asegurador convencional.

En la presente edición se ha querido dar más visibilidad al sello EthSI de seguros éticos y solidarios, incluyéndolo como un indicador en el suplemento de experiencias y proyectos financiados que recoge el Barómetro.