Bon vent i banca nova!

Bon vent i banca nova!

#BonVentiBancaNova! Este es el lema de la nueva campaña promovida por  FETS. Financiación Ética y Solidaria, Opcions – entidades de las cuales Arç Cooperativa forma parte – y laCoordi para impulsar las finanzas éticas. Y es que cada vez existen más entidades bancarias, parabancarias y del sector de los seguros basados en la transparencia, la solidaridad y la ética.

Las entidades promotoras de la iniciativa han agrupado en la web canvidaires.cat una serie de recursos muy útiles para facilitar el cambio a unas finanzas que ponen la vida y las personas en el centro.

  • El escáner de las finanzas éticas: herramienta para descubrir si una entidad financiera cumple con los principios de las finanzas éticas.
  • DineroÉtico:catálogo con un amplio abanico de opciones para encontrar entidades con las que poder gestionar el dinero de manera coherente con nuestros valores.
  • Tesorería transformadora:recurso web para entidades juveniles que facilita información para conocer las finanzas éticas.

Además, podéis leer artículo Give me my money backideal para tener una primera mirada aproximación al sistema financiero. A su vez, Opcions tiene destinada una sección sobre las finanzas con contenidos sobre el sector.

El seguro, una pieza clave para el sistema financiero

El último Barómetro de las Finanzas Éticas recoge como el sector del asegurador español gestionaba un volumen superior a los 300.000 millones de euros en inversiones el 2020. Por este motivo, es tan importante enmarcar los seguros éticos como una parte estructural del sistema integral de finanzas éticas.

Gracias al sello EthSI (Ethical and Solidarity Based Insurance), promovido por el Observatorio de las Finanzas Éticas, las consumidoras tienen la tranquilidad de encontrar una correduría o entidad aseguradora que comparte sus valores y practicar así el consumo consciente al contratar un seguro.

Seguros éticos para impulsar el consumo consciente

Seguros éticos para impulsar el consumo consciente

Hoy en día, el consumo se ha convertido en un acto cotidiano y a menudo necesario para vivir. Consumimos cuando compramos los alimentos que comemos, cuando encendemos la luz, cuando calentamos nuestro hogar o cuando pagamos con una tarjeta de crédito en una tienda.

Pero el consumo no es un acto neutral. Impacta en el medio ambiente y en las personas de la empresa que hay detrás del bien o servicio que compramos. Por eso, cada vez más personas adoptamos decisiones de consumo consciente para vivir en consonancia con nuestros valores y principios.

El consumo consciente

Por consumo consciente nos referimos a aquellos actos de consumo que realizamos para satisfacer una necesidad real después de habernos informado de las diferentes opciones que tenemos, escogiendo la que tiene un menor impacto ambiental y un mayor impacto social. Comer productos locales y de temporada, movernos en transporte público o en bici y compartir y reutilizar son algunos ejemplos.

Si queremos consumir de manera más consciente, las entidades que promueven un consumo responsable y crítico como Opcions proponen seguir tres claves [1]:

  • Consumir menos: replantearnos nuestras necesidades, reparar siempre que sea posible y no consumir si no es estrictamente necesario.
  • Consumir sin comprar: intercambiar bienes y servicios y practicar el préstamo o el alquiler para reforzar los lazos comunitarios y la acción colectiva.
  • Comprar con criterio: cuando la compra es inevitable, intentaremos conocer el tipo de empresa y las características del bien o servicio para favorecer aquellas iniciativas con un impacto más positivo hacia las personas, la sociedad y el medio-ambiente.

Comprar con criterio supone empoderarnos como consumidoras y ser conscientes de cuál es la huella ambiental y social que dejan nuestras decisiones de consumo. Y es que, como defiende el colectivo Carro de Combate «consumir es un acto político, ya que con nuestras compras cotidianas estamos apoyando a las empresas que hay detrás.» [2]

Existe Me Cambio, una página web promovida por la economía solidaria y los mercados sociales que da acceso a soluciones de consumo en algunos sectores importantes de la economía, que recoge proyectos de todos los sectores de actividad de la economía solidaria para facilitar el consumo responsable, consciente y crítico.

El consumo consciente en el sector financiero

Inversión en armamento, participaciones preferentes, rescates bancarios, hipotecas sub-prime, acumulación de pisos vacíos procedentes de desahucios, greenwashing… Hace muchos años que el sector financiero tradicional se está ganando a pulso la desconfianza de la ciudadanía.

Ante esta realidad, ¿cómo podemos depositar nuestros ahorros, pagar con tarjeta de crédito o contratar un seguro siguiendo unos criterios críticos y responsables?

Por suerte, existe un amplio ecosistema de finanzas éticas y solidarias. Son iniciativas que van desde proyectos de ahorro comunitario a cooperativas de servicios financieros o entidades bancarias, entre muchas otras. Para facilitar la búsqueda, FETS, Financiación Ética y Solidaria creó Dinero ético, un catálogo con un amplio abanico de productos y servicios que ofrecen las entidades que operan en el sector de las finanzas éticas. Y es que, como dice Aitziber Mugarra, profesora e investigadora de la Universidad de Deusto, «el dinero per se no es malo, lo es en todo caso el uso social que se hace de él». [3]

Todas las entidades de las finanzas éticas son «prácticas de intermediación financiera que combinan la rentabilidad social y la gestión democrática y transparente«. [4] En otras palabras, son entidades que trabajan con nuestro dinero y que se basan en criterios éticos, que incorporan valores como la participación y la transparencia y que velan por el bienestar social y ambiental. En el Estado español, casi 200.000 personas ya son usuarias de proyectos de entidades bancarias y para-bancarias de las finanzas éticas. [5]

El sello EthSI, un antídoto contra la opacidad del sector asegurador

Dentro del ámbito financiero, los seguros son, probablemente, el sector más opaco y desconocido. Situado fuera del foco mediático, se calcula que la facturación del sector supera el 5% del producto interior bruto del Estado español. En otras palabras, «el sector asegurador español factura más que los veinte países más pobres de África.» [6]

Estos beneficios millonarios a menudo provienen de la inversión, ya que las compañías aseguradoras tienen músculo financiero para invertir grandes cantidades de dinero. Con estas inversiones, que solo en el Estado español superan los 300.000 millones de euros, las entidades a menudo buscan la máxima rentabilidad. [5] Esto lleva muchas compañías aseguradoras a fijarse en negocios poco éticos y cuestionables. El 2020, el Centro Delàs de Estudios por la Paz identificó 24 aseguradoras que operan en el Estado español vinculadas con la industria armamentista. [7]

Con el objetivo de reivindicar una mirada ética y una voluntad transformadora que ya teníamos incorporadas algunas corredurías y entidades aseguradoras, el 2007 el Observatorio de las Finanzas Éticas, un espacio promovido y coordinado por FETS, creó el sello EthSI (Ethical and Solidarity Based Insurance). Esta certificación nos permite identificar aquellas entidades más transparentes, que disponen de políticas de responsabilidad hacia la comunidad y el territorio y políticas de inversiones con un impacto positivo en la economía y el medio-ambiente. De este modo, el sello permite avanzar en el despliegue del seguro ético y solidario.

Las buenas prácticas del seguro ético

El Barómetro de las Finanzas Éticas recoge algunas de las buenas prácticas del sector asegurador ético. Por poner solo algunos ejemplos, en las entidades acreditadas con el sello EthSI, el 55% de los cargos directivos están ocupados por mujeres, cifra que disminuye hasta el 30% en las entidades convencionales. En el caso de la igualdad salarial en las corredurías éticas – la diferencia entre los sueldos más alto y más bajo de una plantilla – se sitúa por debajo de 1 sobre 4 de media. [5]

En cuanto a las inversiones, las entidades de seguros acreditados han incorporado criterios éticos de control. De este modo, en lugar de invertir en empresas armamentistas o vinculadas a los combustibles fósiles o a los juegos de azar, se buscan inversiones que repercutan positivamente en las personas, las comunidades y el territorio.

En el caso de CAES, las corredurías de seguros SERYES y Arç Cooperativa son actualmente las dos entidades mediadoras de seguros certificadas con el máximo grado de aplicación del sello EthSI. Esto significa que un comité evaluador independiente ha comprobado que tenemos una responsabilidad hacia la comunidad y el territorio; unas prácticas de equidad y transparencia; una responsabilidad económica, ambiental y laboral; una gobernanza democrática; que funcionamos según un criterio ético; que somos entidades usuarias de la banca ética; y que tenemos una política de inversiones responsable y ética.

En resumen, el sello EthSI es una herramienta que nos permite conocer el grado de transparencia y buenas prácticas de las corredurías, las mutualidades y las compañías de seguros. De este modo, las consumidoras podemos adquirir un seguro que se ajuste a nuestros valores. Así, al escoger un seguro con una entidad certificada contribuimos a revertir la especulación financiera, frenar la industria armamentista, promover los valores de la economía social y solidaria y recuperar la función social del seguro.

Referencias:

[1] Tresserra, Laia (gener de 2019): «Les 3 claus del consum conscient». Opcionshttps://opcions.org/3-claus-del-consum-conscient 

[2] Carro de Combate: «¿Por qué Carro de Combate». Carro de Combate. https://www.carrodecombate.com/por-que-carro-de-combate/

[3] Opcions: (primavera/estiu de 202): «Entrevista a Aitzibier Mugarra». Quadern 58 – On van els nostres diners? https://opcions.org/hemeroteca/num-58-finances-etiques/

[4] Grup ECOS (novembre de 2016): «Les finances ètiques, un sector en creixement». Finances ètiques al diahttps://grupecos.coop/wp-content/uploads/2017/11/ecostransformadors2-web.pdf

[5] Observatori de les Finances Ètiques (2022): «Baròmetre de les Finances Ètiques 2021. Una radiografia del sector a l’Estat espanyol» https://fets.org/observatori/barometre/

[6] Santos Cardosa, Gerard: (primavera/estiu de 202): «El negoci de les assegurances: l’ombra i l’ètica». Quadern 58 – On van els nostres diners? https://opcions.org/hemeroteca/num-58-finances-etiques/

[7] Centre Delàs d’Estudis per la Pau (setembre de 2020): «Assegurances i fons de pensions que financen empreses d’armes». https://centredelas.org/wp-content/uploads/2020/09/informe45_BancaAsseguradoresArmades_CAT_DEF.pdf

Barómetro 2021 Los seguros éticos se consolidan como una alternativa

Barómetro 2021 Los seguros éticos se consolidan como una alternativa

Los datos del Barómetro de las Finanzas Éticas 2021 reflejan la tendencia al alza de las entidades de finanzas éticas y demuestran que son «actores clave para contribuir a un desarrollo sostenible». Dentro del sistema de finanzas éticas, el sector asegurador ético mantiene una buena salud y ya gestiona más de 4,7 millones de contratos de seguros en el Estado español.

El pasado 26 de octubre, el Observatorio de las Finanzas Éticas y Financiación Ética y Solidaria (FETS) presentaron una nueva edición del Barómetro de las Finanzas Éticas. Se trata de un informe anual que desde 2007 recoge el estado y la evolución de las finanzas éticas y solidarias en el Estado español.

El Barómetro muestra cómo las finanzas éticas y solidarias mantuvieron la línea de crecimiento de los años anteriores, a pesar del contexto social y económico desfavorable de 2021 marcado por la crisis de la covid-19. Sergi Salabert, responsable del Observatorio, destacó en el informe que «en el sector financiero es posible crecer sin renunciar ni a los valores ni a los principios».

presentación barómetro 2021

Por su parte, Jordi Via, presidente de FETS y socio fundador de Arç Cooperativa, puso el acento en la estrategia de las finanzas éticas, que consiste en acompañar y dar respuesta a la transición ecosocial. En esta línea, resaltó que es necesario seguir trabajando para que «los movimientos sociales perciban las finanzas éticas como un instrumento indispensable» en su tarea transformadora.

El sector asegurador ético en crecimiento

El Barómetro muestra que en 2021 el sector asegurador ético gestionó más de 4,7 millones de contratos de seguros en el Estado español. Esta cifra supone un volumen de aportaciones de casi 1.600 millones de euros, un porcentaje superior al 2,5 % del total de aportaciones del sector asegurador.

Respecto al ámbito de la mediación, las corredurías de seguros éticos ya gestionamos un volumen superior a los 14,5 millones de euros de aportaciones y los 24.500 contratos. Estas cifras suponen un incremento respecto al año anterior.

Salabert destacó que las inversiones del sector asegurador ético están concentradas, principalmente, en inversiones de renta fija. Por otra parte, las inversiones de renta variable solo suponen el 0,25 %, ante el 7 % del sector asegurador convencional.

En la presente edición se ha querido dar más visibilidad al sello EthSI de seguros éticos y solidarios, incluyéndolo como un indicador en el suplemento de experiencias y proyectos financiados que recoge el Barómetro.

¿El seguro ético puede ser una herramienta para promover la compra pública responsable?

¿El seguro ético puede ser una herramienta para promover la compra pública responsable?

Hace años que desde las Finanzas Éticas y la Economía Social y Solidaria (ESS) reivindicamos la Compra Pública Responsable (CPR) como una palanca de transformación que permite incorporar pautas del consumo consciente dentro de las administraciones. ¿Puede el sello EthSI de gestión ética y solidaria del sector asegurador convertirse en un aliado de estas prácticas más sostenibles y respetuosas?

Artículo publicado originalmente en Me Cambio (El Salto)

“Una gran desconocida y una herramienta muy potente”. Así describían la CPR Amanda Ortega y Onditz Portabella, técnicas de Opcions especializadas en este ámbito, en un reportaje publicado el 2020. ¡Y no es para menos! Se calcula que la compra de bienes y servicios por parte de las administraciones públicas supone el 14% del PIB del estado español. Una cifra que podría ascender hasta el 20%, según algunos estudios.

Actualmente, la Ley de Contratos del Sector Público 9/2017 (LCSP) supone un marco legal favorable para la CPR, ya que obliga a las administraciones a “incorporar de manera transversal y preceptiva criterios sociales y ambientales, siempre y cuando guarde relación con el objeto del contrato.” En otras palabras, las personas técnicas y políticas están obligadas, por ley, a tener en cuenta criterios sociales y ambientales en los procesos de contratación pública.

El conjunto de la ESS y las Finanzas Éticas tenemos muy claro que este nuevo marco legal y la incorporación de estos criterios en la contratación pública supone una gran oportunidad si queremos avanzar hacia una sociedad más solidaria y respetuosa con las personas y el medio ambiente. Al fin y al cabo, la ciudadanía tenemos el derecho (y el deber) de pedir una rendición de cuentas a las administraciones públicas, fiscalizar los contratos que se hacen con el dinero público (nuestro dinero) y exigir a las personas responsables un claro compromiso con la sostenibilidad.

Además, la CPR implica una coyuntura favorable para la ESS. Tenemos una ventana para reivindicarnos como una red de empresas y organizaciones que ofrecemos bienes y servicios de calidad (también) para las administraciones, siempre poniendo el cuidado de las personas y los ecosistemas en el centro de nuestras actividades económicas.

¿Somos capaces de imaginarnos un pequeño porcentaje de la quinta parte del PIB que supone la compra pública circulando dentro de los mercados sociales? ¿Qué cambios radicales supondría para la sociedad? ¿Y si aspiramos a que una pequeña parte de este dinero sirva de motor para proyectos transformadores, solidarios y sostenibles?

Con este objetivo, la ESS ha impulsado distintas iniciativas que promueven las buenas prácticas en la contratación pública. El portal Contrata Responsable de REAS Red de Redes (REAS RdR), la colección Guías prácticas para la CPR de REAS Euskadi o el banco de recursos de buenas prácticas de la Xarxa de Municipis per l’Economia Social i Solidària (XMESS) son buena prueba de ello.

La ESS ha sido capaz de articular un sistema integral de Finanzas Éticas que abarca los servicios bancarios, el crédito, los seguros y un conjunto de instrumentos de divulgación, educación y validación las prácticas financieras éticamente orientadas.

En línea con lo anterior, Financiación Ética y Solidaria (FETS) publicó a finales de 2021 la Guía para la contratación pública de servicios financieros éticos y solidarios con el objetivo que las administraciones públicas puedan incorporar prácticas éticas y comprometidas con la sostenibilidad a través de la contratación pública de servicios financieros.

El sello EthSI y su papel en la CPR

¿Y los seguros éticos y solidarios? ¿Qué instrumentos ya existentes podemos poner a disposición que permitan al sector público llevar a cabo un consumo más consciente y responsable? Onditz Portabella nos recordaba en el blog Me Cambio (El Salto) que si la CPR se complica, debemos hacerla más fácil. Por suerte, los seguros éticos y solidarios ya disponemos de una herramienta útil y con un largo recorrido que sirve para identificar las buenas prácticas dentro del sector asegurador: el sello EthSI.

Este sello es un certificado con más de una década de trayectoria. El 2008 el Observatorio de las Finanzas Éticas (promovido por FETS) desarrolló esta certificación y desde entonces un comité independiente formado por personas expertas vinculadas a la ESS y la sociedad civil evalúa si distintas entidades y productos disponen de los requisitos para ostentar el distintivo. Los aspectos que el comité tiene en cuenta están relacionados con el comportamiento ético de las organizaciones, la responsabilidad social, la inversión ética, así como la transparencia y su vinculación con la ESS y con entidades de las Finanzas Éticas, entre otros.

En 2020, algunos ayuntamientos catalanes como Monistrol de Calders (Barcelona) o Capafonts (Tarragona) ya contrataron seguros gestionados éticamente a través de contratos menores. Pero no ha sido hasta finales de 2021 que una administración pública, en este caso el Ayuntamiento de Mataró, ha incorporado el sello EthSI como un criterio puntuable en dos licitaciones. A finales de febrero se notificó la resolución de los contratos públicos en los que la gestión ética y solidaria de los servicios de seguro ha sido determinante. Arç Cooperativa, parte del proyecto de intercooperación para la promoción del seguro ético CAES, será la correduría que gestionará estos contratos.

Esta apuesta se trata de una petición histórica del sello EthSI que pedía “incorporar más allá de los criterios técnicos, criterios éticos, sociales y ambientales” puntuables en las pautas de adjudicación. Desde el Observatorio de las Finanzas Éticas, se valora este hecho como un hito para una certificación nacida de la sociedad civil organizada. “Que el distintivo sirva para fomentar el consumo responsable dentro de las administraciones públicas y contribuya a dar mayor coherencia en las políticas es una muy buena noticia”, declara Sergi Salavert, coordinador del sello.

Al fin y al cabo, lo que demuestra esta resolución es que, con la voluntad política necesaria, se pueden poner en valor aspectos éticos, sociales y ambientales en las pautas de adjudicación de un contrato de seguro durante la elaboración de un concurso público.

Si reivindicamos unos seguros gestionados éticamente y promovemos que personas, entidades y organizaciones practiquen un consumo consciente cuando escojan un producto y entidad aseguradora, podemos exigir que la administración pública tenga en cuenta estos mismos criterios para el desarrollo de proyectos de contratación.

Seguros gestionados éticamente para un proyecto social y cooperativo

Otro de los aspectos más relevantes de la resolución de estas dos licitaciones del Ayuntamiento de Mataró es que supone el broche final a un círculo virtuoso entre administraciones públicas, ciudadanía, ESS y empresas mercantiles dispuestas a avanzar en materia de sostenibilidad social y ambiental.

Los seguros adjudicados corresponden al proyecto Lloguem! Yes, We Rent!. Se trata de una iniciativa impulsada por el consistorio catalán para la promoción de la vivienda de alquiler asequible en la ciudad. Con este proyecto, el ayuntamiento hace de puente entre personas propietarias e inquilinas, organizadas a través de Bloc Cooperatiu, la primera cooperativa de inquilinas de Europa, facilitando la rehabilitación de fincas antiguas, estableciendo mecanismos de seguridad para el cobro de los alquileres e incidiendo en el mercado de alquiler de la localidad promoviendo unos precios más asequibles.

El proceso de creación de la cooperativa de inquilinas ha contado con el acompañamiento de otras entidades referentes de la ESS y el cooperativismo, como la Fundació Unió de Cooperadores de Mataró, el Colectivo Ronda o la cátedra de Economía Social del TecnoCampus.

El Ayuntamiento de Mataró ha demostrado como una administración puede ejercer de agente económico tejiendo redes entre empresas y entidades de la ESS, ciudadanía y empresas convencionales a través de políticas públicas que tengan como objetivo el bienestar de la ciudadanía.

Por su parte, las entidades de las Finanzas Éticas, en este caso Arç Cooperativa, nos integramos como un elemento más este engranaje formado por la ciudadanía organizada, la ESS y la administración para promover una vivienda de alquiler asequible a través de una gestión ética y solidaria de los seguros a partir de criterios de CPR.

Como defendían Portabella y Ortega, la CPR supone un cambio de paradigma para que la “contratación pública ocupe el lugar que le corresponde como un instrumento político para el logro de la sostenibilidad económica, social y ambiental”. De este modo, se estable una coherencia entre la gestión de las decisiones de contratación y los objetivos de política pública.

Como reconoce Luigi Carinci, consejero de Contratación Pública de REAS Red de Redes, “esta inclusión de criterios éticos representa un avance significativo hacia una contratación más responsable y un hito en la toma en consideración de la certificación EthSI como referencia para la administración”.

Más allá de estar orgullosas de este hito, las entidades de las Finanzas Éticas y la ESS tenemos la obligación de leer esta noticia como una nueva oportunidad. Debemos seguir trazando estrategias de difusión y sensibilización y mantener nuestra apuesta formativa en el mayor número de ámbitos posibles.

Si los seguros éticos son una palanca de cambio y existe una oportunidad de impulsarlos a través de la CPR es nuestra responsabilidad liderar esta lucha para que las instituciones públicas, conscientes de su papel como agente socioeconómico, pongan en marcha políticas activas con carácter transformador. Al fin y al cabo, se trata de fortalecer una economía solidaria que sitúe a las personas, las comunidades y el territorio en el centro del circuito económico como única alternativa viable hacia la sostenibilidad.